Pese a la desaceleración de la inflación, en el último año, la clase media restringió consumos cotidianos, gastos en servicios y “gustos” que antes se daba. El slogan de Milei “no hay plata” se siente en bolsillos aún impactados por la pérdida de poder adquisitivo.
La situación excede al gobierno actual. En los últimos cinco años, el poder de compra de los trabajadores con empleo estable sufrió una caída del 10,6%, lo que refleja la falta de actualización de los salarios en relación con el costo de vida. Los datos surgen de comparar la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que mide el INDEC con la evolución de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte).
Un informe de Bain & Company, que analizó los cambios de hábitos en el último año, habla de un “consumidor equilibrado”. Según el relevamiento ‘Consumer Pulse’ –que se realiza también en Chile, Colombia, México y Perú, y ya lleva seis ediciones–, los mayores recortes a nivel local se dieron en comida, ropa y salidas gastronómicas. En siete de las 10 categorías analizadas, la Argentina supera el porcentaje promedio de la región.
Un 48% limitó las compras de alimentos, un 39% lo hizo en indumentaria y accesorios; y un 32%, en salidas a restaurantes y cafeterías.
Le siguen reducciones de un 28% en aplicaciones de entregas a domicilio, un 21% en bebidas con alcohol, un 20% en transporte, un 17% en electricidad, otro 17% en productos de cuidado personal, un 16% en entretenimiento y suscripciones en el hogar y un 13% en productos de belleza.
Los datos reflejan que el consumo masivo sigue sin recuperarse después del retroceso del 13,9% de 2024, una de las peores marcas desde la crisis de 2001: fue el tercer peor registro de los últimos 22 años, luego de 2002 y 2003, según Scentia.
Febrero fue el 14º mes de caída consecutiva, aunque con una dualidad. Por un lado, una baja generalizada en la compra de productos esenciales, luego de que 2025 arrancó con una merma del 10,6% en enero.
En contraposición, con el dólar estable y la vuelta de las cuotas sin interés, creció la venta de bienes durables como electrodomésticos y tecnología, al igual que de autos y viajes al exterior.
Mientras que el último evento de ofertas del sector electro tuvo ventas superiores al 130% comparado a días de habituales, creció más de un 70% interanual el número de patentamientos de vehículos 0 kilómetro en febrero y se aceleró la salida de argentinos al exterior: saltó más de 74% el mes pasado, impulsado por el boom de viajes a Brasil.
Actualmente, reina un estado de ánimo pesimista en los argentinos, según Bain & Company, pero hay optimismo de cara al futuro. Hoy, solo un 17% tiene un estado de ánimo positivo, de acuerdo al informe. De todos modos, el 58% cree que el país estará en una mejor situación en cinco años.
Un relevamiento de ShopApp de mitad de 2024 ya había advertido que nueve de cada 10 cambiaron hábitos y dejaron de consumir productos por su “precio excesivo”. Quienes más abandonaron las primeras marcas son compradores de nivel socioeconómico alto y mayores de 50 años. Un 43% va a los comercios solo los días de promociones y un 21% lo hace cuando combina las ofertas propias de los supermercados con las bancarias.
En ese sentido, seis de cada 10 encuestados migró a segundas marcas y casi la totalidad considera comprar las marcas propias de las cadenas de supermercados. En productos de almacén, falta conquistar a un 11% que no se animan a elegirlos. En lácteos, a un 10%.
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