El presidente de la compañía, Horacio Marín, calificó la decisión judicial como «histórica» y destacó que abre un escenario prometedor para el desarrollo del sector y las exportaciones.
Tras el fallo favorable del segundo circuito de la Corte de Apelaciones de Nueva York, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, calificó la decisión como «histórica» y sostuvo que abre un escenario prometedor para el desarrollo energético de Argentina. El directivo explicó que la resolución judicial ratificó que la compañía no tuvo responsabilidad en el proceso de nacionalización de acciones que pertenecían a Repsol, al tiempo que revocó la condena multimillonaria contra el Estado argentino en el litigio impulsado por el fondo Burford Capital.
Marín destacó la importancia del fallo al señalar que una resolución adversa podría haber comprometido seriamente la continuidad de la empresa. «Haber perdido un juicio de esta magnitud podía extinguir a la compañía», afirmó. Además, elogió la estrategia legal del gobierno encabezado por Javier Milei y su equipo, y aseguró que las probabilidades de revertir la sentencia eran muy bajas. «Es como sacarse una mochila de 18.000 o 20.000 millones de dólares», graficó.
En cuanto al contexto internacional, el titular de YPF remarcó que los conflictos geopolíticos actuales impulsan la búsqueda de nuevos proveedores energéticos, lo que posiciona a Argentina como un país estratégico por su estabilidad relativa. «El mundo busca diversificar el suministro, y Argentina está en una zona sin conflictos», explicó, tras su participación en un encuentro energético en Houston.
En ese sentido, Marín proyectó que el país podría convertirse en uno de los principales exportadores de gas natural licuado (GNL) a nivel global. «Vamos a ser el sexto exportador mundial», aseguró, y anticipó un crecimiento del interés de inversores y mercados internacionales.
Por otra parte, el ejecutivo defendió la política de precios de combustibles de la compañía, al señalar que se trasladan únicamente los costos reales para evitar impactos negativos en el consumo. Finalmente, si bien evitó profundizar en debates políticos sobre la estatización de YPF durante gestiones anteriores, sostuvo que su prioridad es «generar valor para los accionistas» y consolidar el crecimiento de la empresa en los próximos años.
