El gremio estatal confirmó una jornada de protesta a nivel nacional. Desde la seccional Catamarca, su secretario general detalló los motivos y analizó la situación local.
El secretario general de ATE Catamarca, Ricardo Arévalo, confirmó la convocatoria a un paro nacional para el próximo 21 de abril, en el marco de una jornada de protesta definida por la conducción nacional del gremio. La decisión se tomó durante la última reunión del Consejo Directivo Nacional, con participación de representantes de todas las provincias.
En diálogo con Mensajes en la Radio (Radio El Esquiú 95.3), Arévalo planteó la necesidad de una respuesta conjunta del movimiento obrero. «La unidad en la acción de todos los trabajadores es muy importante», sostuvo, al tiempo que remarcó la gravedad de la situación económica que atraviesan los asalariados.
El dirigente vinculó la medida de fuerza con el deterioro del poder adquisitivo y cuestionó los indicadores oficiales. «Hoy por hoy todos estamos bajo la línea de pobreza», afirmó, agregando que los ingresos se ven superados por el aumento constante de precios y tarifas. Insistió en que los incrementos salariales acordados resultan insuficientes frente al ritmo inflacionario.
La convocatoria de ATE se da en paralelo a otras definiciones del escenario sindical. La CGT ya anticipó una movilización para el 30 de abril, lo que configura un escenario de creciente actividad gremial.
En el plano local, Arévalo describió una situación heterogénea en los municipios catamarqueños. Mientras jurisdicciones como Santa María e Icaño lograron cerrar acuerdos salariales, otras continúan en conflicto o bajo instancias de conciliación obligatoria. Mencionó el caso de Andalgalá, donde persisten medidas de fuerza, y adelantó reuniones con autoridades de Belén y Fray Mamerto Esquiú para avanzar en negociaciones.
El dirigente subrayó que las discusiones paritarias deben contemplar el contexto actual y garantizar recomposiciones reales, para que los acuerdos no queden desfasados frente al costo de vida.
