Durante el rezo del Regina Caeli, el Sumo Pontífice instó al cese de las hostilidades en conflictos como los de Sudán, Ucrania y el Líbano, subrayando la obligación moral de resguardar a las víctimas inocentes.
El Papa León XIV realizó un enérgico llamado a la paz mundial y solicitó el cese inmediato de las guerras, destacando la necesidad de proteger a la población civil de los efectos devastadores de los conflictos armados. Ante aproximadamente 18.000 fieles congregados en la Plaza de San Pedro para el rezo del Regina Caeli, el Pontífice remarcó que el principio de humanidad conlleva una «obligación moral» de resguardar a las víctimas inocentes.
En su mensaje, el líder de la Iglesia Católica puso especial atención en la situación de Sudán, al cumplirse el tercer aniversario del inicio del conflicto. «¡Cuánto sufre el pueblo sudanés, víctima inocente de este drama inhumano!», expresó, instando a las partes a silenciar las armas y a entablar un diálogo «sin precondiciones».
Asimismo, el Papa se refirió al conflicto en Ucrania, pidiendo que la comunidad internacional mantenga su apoyo y deseando que «la luz de Cristo traiga consuelo a los corazones afligidos». También dedicó palabras al Líbano, donde llamó a un alto el fuego urgente y a la búsqueda de una solución pacífica ante la creciente tensión.
Por último, León XIV solicitó oraciones por su próximo viaje apostólico a África, que comenzará el 13 de abril e incluirá visitas a Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. El mensaje del Pontífice se enmarca en un contexto global marcado por múltiples conflictos, donde volvió a insistir en la necesidad urgente de priorizar la paz y la dignidad humana.
