La integración del área de Trabajo al Ministerio de Educación provincial genera expectativa en los sindicatos, que evaluarán la gestión en función de respuestas concretas a demandas pendientes.
La reestructuración del área educativa en Catamarca, que integrará las funciones de Trabajo bajo la órbita del Ministerio de Educación, abrió una etapa de expectativa entre los gremios docentes, que ahora apuntan a los resultados de la nueva organización. El tema fue abordado en una reunión que mantuvieron representantes sindicales con autoridades del Gobierno, donde se explicó el alcance de la medida.
En diálogo con Radio El Esquiú 95.3, el dirigente Sergio Guillamondegui detalló que el cambio implica una centralización administrativa que busca unificar decisiones. “El trabajo va a pasar a Educación y no a la inversa”, señaló, al explicar que el área laboral, con menor estructura, quedará absorbida por un ministerio más amplio. Según indicó, el eje de la discusión no pasa por la estructura en sí, sino por su funcionamiento. “Si la solución es que una persona se haga cargo y eso beneficia a los trabajadores, bueno que se pruebe”, afirmó, y agregó que el gremio evaluará la gestión en función de los resultados concretos. “Si está mal, lo vamos a cuestionar y lo vamos a manifestar”, sostuvo.
Uno de los puntos que destacó es que la nueva organización elimina la superposición de responsabilidades. “Si falta un docente en una escuela, la responsabilidad es de un solo ministerio”, planteó, al remarcar que ya no habrá excusas administrativas cruzadas entre áreas. Sin embargo, advirtió que la reorganización no resuelve por sí sola los problemas que atraviesa el sistema educativo.
Guillamondegui enumeró demandas urgentes que siguen pendientes: “Necesitamos las asambleas urgentes”, dijo, en referencia a la cobertura de cargos. También mencionó la necesidad de avanzar con titularizaciones en un plazo acotado y mejorar la infraestructura escolar. El dirigente señaló además que existen establecimientos con dificultades concretas por falta de personal, lo que afecta el funcionamiento cotidiano.
En ese sentido, consideró que la unificación puede facilitar la gestión, pero aclaró que será la implementación la que determine su eficacia. Mientras el Gobierno avanza con el nuevo esquema, los gremios mantienen una posición de seguimiento. La expectativa está puesta en que la concentración de decisiones permita acelerar respuestas en un sistema que arrastra demoras en designaciones, pagos y condiciones edilicias.
