La resolución sobre la solicitud de detención de Claudio ‘Chiqui’ Tapia y Pablo Toviggino enfrenta un trámite complejo, que incluye una recusación pendiente y podría involucrar a jueces de Catamarca.
La definición en torno al pedido de detención del presidente de la AFA, Claudio ‘Chiqui’ Tapia, y su tesorero, Pablo Toviggino, podría extenderse en el tiempo debido a trámites judiciales pendientes. El fiscal federal de Santiago del Estero, Pedro Eugenio Simón, solicitó la indagatoria y detención de los directivos y otras personas el pasado viernes.
Ahora, la petición debe ser resuelta por el juez federal Sebastián Argibay, quien retoma actividades el próximo martes. Sin embargo, previamente debe dirimirse una recusación presentada por el fiscal Simón contra el magistrado. El argumento es que la hija del juez, Pilar Argibay, le vendió un campo a Darío Toviggino, hermano de Pablo, operación que forma parte de la causa por lavado y asociación ilícita que ya acumula 10.000 fojas.
La recusación espera la resolución de la jueza Marina Cossio, integrante de la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán. Fuentes de la fiscalía anticiparon que el fallo podría producirse este mismo lunes, dada la amplia difusión del caso.
El fiscal Simón describió la investigación como «compleja», con cuatro meses de análisis de documentación diversa proveniente de bancos, Arba y otros organismos. Se plantean dos escenarios posibles: si se acepta la recusación y Argibay se aparta, debería subrogar el juez Guillermo Molinari. Si este se excusa, la causa podría pasar a magistrados de Catamarca, como Miguel Contreras o Guillermo Díaz Martínez, o al juez tucumano José Díaz Vélez.
