Un diálogo en una app de delivery, donde un usuario solicitó 60 botellas, puso en evidencia los desafíos logísticos que enfrentan los repartidores y generó un amplio debate en redes sociales.
Un intercambio de mensajes entre un cliente y un repartidor de una aplicación de delivery se viralizó en las últimas horas, tras un pedido considerado de gran volumen. El usuario solicitó la entrega de 30 gaseosas y 30 botellas de fernet, una cantidad que el repartidor, que se movilizaba en bicicleta, consideró imposible de transportar en un solo viaje.
Según la conversación difundida, el repartidor le pidió al cliente que cancelara el pedido, argumentando: «No te lo puedo llevar, es demasiado grande y estoy en bici». Ante la pregunta del cliente sobre qué debía hacer, el trabajador respondió con ironía: «Para arrancar, no pedir 30 Pepsi y 30 fernet». El diálogo escaló hasta que el repartidor fue contundente: «No soy un flete», dejando en claro que el pedido excedía sus posibilidades operativas.
Incluso ante la propuesta del repartidor de dividir el pedido en dos entregas, el cliente insistió en recibir todo de una vez. La conversación terminó con un comentario final del repartidor que generó miles de reacciones: «¿Cómo vas a pedir 30 Pepsi y 30 fernet? Invitá por lo menos».
El chat acumuló cientos de miles de visualizaciones y generó un debate con opiniones divididas. Mientras algunos usuarios defendieron la postura del repartidor, otros cuestionaron el funcionamiento de las plataformas de delivery ante solicitudes de gran magnitud. El episodio, más allá del tono humorístico, reavivó la discusión sobre los límites del trabajo en las apps y las condiciones reales en las que operan los repartidores.
