El comedor comunitario del barrio Mil Viviendas atiende a más de 80 familias, pero sus referentes señalan un aumento sostenido de la demanda, especialmente de adultos mayores, y dificultades para gestionar recursos.
El comedor comunitario «Miles de Sonrisas», ubicado en el barrio Mil Viviendas de la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, brinda asistencia alimentaria a más de 80 familias. La iniciativa, sostenida por el trabajo de vecinos y el concejal Daniel Celaya, opera tres veces por semana, aunque sus responsables expresan que la creciente demanda supera su capacidad.
Luis Ramírez, uno de los referentes, explicó que trabajan con aportes del Ministerio de Desarrollo Social y con gestiones propias. «Cada vez viene más gente pidiendo, nosotros no podemos, si fuera por nosotros sí, pero no nos alcanza», manifestó. Destacó que, si bien los niños y adolescentes cuentan con programas alimentarios escolares, ha notado un incremento en la asistencia de adultos mayores con necesidades urgentes.
«Los adultos mayores que lamentablemente la están pasando mal», afirmó Ramírez, detallando que algunos llegan con recetas médicas para evaluar de qué medicamento pueden prescindir por falta de recursos. También señaló una reducción en ciertos tipos de ayuda que antes recibían, como la provisión de leche, lo que complejiza su tarea.
El comedor, que comenzó como merendero hace más de seis años, no solo atiende a vecinos del barrio Mil Viviendas, sino también a personas de otras zonas del sur de la ciudad. Los otros días de la semana, las familias deben resolver por sus medios cómo conseguir un plato de comida.
Ante este escenario, los voluntarios mantienen la esperanza y el compromiso. «Siempre digo que ya vamos a salir adelante y tenemos la fe de que vamos a seguir ayudando. No hay que bajar los brazos», expresó Luis, confiando en continuar con la gestión para poder sostener el espacio comunitario.
