En un contexto económico adverso, una familia de la Capital encontró en la elaboración y venta de productos gastronómicos una fuente de ingresos que sostiene su hogar.
En la esquina de Rojas y Avenida Italia, un matrimonio catamarqueño ha convertido la vereda de su domicilio en un punto de venta de tortillas y bizcochuelo, actividad que se ha vuelto su principal sustento. La emprendedora, en diálogo con El Esquiú Play, detalló que la oferta incluye tortillas comunes y rellenas, además de porciones de bizcochuelo, y que el negocio ha debido ajustar precios debido a la inflación: las tortillas comunes pasaron de $1.000 a $2.000 en el último año.
“El año pasado la venta fue muy buena, especialmente en invierno. Ahora que empieza el calor, la gente busca más lo dulce. Aunque tuve que aumentar por las subas de los insumos, la gente me sigue comprando y no tengo quejas”, señaló la entrevistada.
La decisión de dedicarse a la venta ambulante se aceleró tras dejar de percibir el programa nacional “Volver al Trabajo”. La familia, que incluye niños pequeños y un bebé de un año y nueve meses, depende de esta actividad para cubrir necesidades básicas. La logística familiar representó un desafío: “Tuve que buscar a alguien que me lo cuide por el peligro del fuego”, explicó la mujer.
Actualmente, el matrimonio solicita apoyo para mejorar el puesto, en particular el reemplazo de un nylon deteriorado que protege la mercadería de las inclemencias climáticas. Al no contar con permisos formales para instalarse en plazas públicas, han optado por fortalecer su presencia en la vereda de su hogar. Los interesados en colaborar o realizar pedidos pueden comunicarse al teléfono 3834544721.
