En el barrio Loteo Parque Sur, el comedor «Pan y Vida» continúa su labor solidaria sin recibir apoyo de la Provincia ni del Municipio, sosteniéndose únicamente con donaciones privadas y trabajo voluntario.
En vísperas del Día del Trabajador, el comedor «Pan y Vida» del barrio Loteo Parque Sur, en Catamarca, organizó una entrega de locro y obsequios para las familias de la zona, en una jornada que reflejó la solidaridad vecinal pero también la precariedad en la que operan estas redes de contención.
Las referentes del espacio explicaron a El Esquiú Play que el comedor no está formalmente registrado en los padrones de asistencia estatal, por lo que no recibe partidas presupuestarias fijas ni de la Provincia ni de la Municipalidad. «Es un grupo que no estamos asentados de la Provincia ni de la Municipalidad, pero sí tenemos ganas de seguir trabajando porque hay mucha necesidad en el barrio», señalaron.
Además de la elaboración de alimentos, el grupo gestiona un ropero comunitario y un taller de costura donde confeccionan almohadas. La falta de insumos, especialmente telas, es la principal traba para su sustentabilidad. «Las comidas que repartimos no son todos los días porque no estamos registrados. Solo cuando recaudamos alimentos podemos entregar las viandas», indicaron, subrayando que cada jornada de asistencia es el resultado de un esfuerzo colectivo «a pulmón».
