La secretaria general de la Presidencia mantuvo reuniones con legisladores de La Libertad Avanza para evaluar el proyecto de reforma electoral, que incluye la eliminación de las PASO y cambios en el financiamiento de campañas, en un contexto legislativo adverso.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, mantuvo este lunes una serie de reuniones en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina con legisladores de La Libertad Avanza para analizar la agenda parlamentaria, con foco central en la reforma electoral. La funcionaria se reunió primero con el jefe de bloque, Gabriel Bornoroni, y luego con el presidente de la Cámara baja, Martín Menem. Posteriormente, participaron otros referentes cercanos como María Celeste Ponce y Sebastián Pareja.
El principal objetivo fue evaluar la viabilidad del proyecto de reforma electoral impulsado por el Gobierno de Javier Milei, que incluye la eliminación de las PASO, cambios en el financiamiento de campañas, modificaciones en el régimen de partidos políticos y la incorporación de la denominada “Ficha Limpia”. Sin embargo, el panorama legislativo no resulta favorable. Según trascendió, los diputados oficialistas advirtieron que “no están los números” para avanzar con la eliminación de las primarias, uno de los puntos clave de la iniciativa.
En este contexto, la Casa Rosada busca definir una estrategia para destrabar la discusión y evaluar qué aspectos del paquete podrían avanzar de manera parcial si no prospera la reforma integral. Entre los puntos en debate también se destacan el endurecimiento de los requisitos para los partidos políticos, cambios en el financiamiento electoral —con mayor peso del aporte privado— y la posible eliminación de espacios gratuitos de publicidad en medios audiovisuales.
El oficialismo encuentra resistencias principalmente en sectores de la Unión Cívica Radical, que rechazan la eliminación de las PASO, aunque no descartan modificaciones en su funcionamiento. En tanto, bloques opositores cuestionan la inclusión de Ficha Limpia dentro del paquete, al considerar que podría ser utilizada con fines políticos.
En paralelo, el Gobierno también impulsa otros proyectos en el Congreso, como la ley Hojarasca, la iniciativa de financiamiento universitario y acuerdos internacionales, aunque la estrategia oficial apunta a avanzar con mayor solidez en el Senado, donde cuenta con más respaldo político. Las negociaciones continúan en un escenario complejo, donde el oficialismo busca construir consensos para avanzar con una reforma clave de cara al futuro electoral.
