El Gobierno de Brasil convocó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, para exigir explicaciones tras las declaraciones del presidente Javier Milei contra el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el ministro del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes.
El domingo, el Gobierno de Brasil convocó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, para exigir explicaciones formales tras las declaraciones del presidente Javier Milei contra el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el ministro del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes.
La medida, adoptada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil (Itamaraty), fue informada inicialmente por el diario Folha de S.Paulo. Horas antes, el Ejecutivo brasileño había dispuesto llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, quien abandonará temporalmente su puesto para evaluar los pasos a seguir con la administración de Brasilia.
Las declaraciones de Milei ocurrieron durante su paso por San Pablo, Brasil, y tras su regreso a Argentina. En San Pablo, en un acto político del Partido Liberal (PL) junto al senador Flávio Bolsonaro, Milei calificó a Lula da Silva de “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista”, y se refirió al juez Alexandre de Moraes como “basura calva”.
En una entrevista radial desde la Exposición Rural de Palermo, Milei afirmó que “el 25% de los recursos” de una supuesta campaña en su contra provinieron del Gobierno de Brasil, al que acusó de haber interferido en los comicios de 2023. También alertó sobre un presunto “Riesgo Lula” y pronosticó una crisis de deuda en Brasil por falta de ajuste fiscal.
La convocatoria al embajador argentino y el llamado a consultas del embajador brasileño representan un congelamiento en la relación bilateral entre ambos países.
