La empresa avícola Granja Tres Arroyos extendió por 15 días la detención de su planta en Río Cuarto, Córdoba, y presentó a sus acreedores un plan de reestructuración de deuda por USD 350,9 millones.
Granja Tres Arroyos, una de las principales empresas avícolas del país, extendió por 15 días la detención de su planta procesadora en Río Cuarto, Córdoba. La planta acumula un mes de inactividad desde que se anunció una “parada técnica programada” de dos semanas. La medida afecta a 350 trabajadores del establecimiento.
La empresa informó que la extensión responde a la necesidad de adecuar la operación a la demanda actual. En el marco de su crisis financiera, la firma presentó a sus acreedores un plan de reestructuración de deuda que asciende a USD 350,9 millones. El plan incluye quitas de capital de hasta el 75% y plazos de refinanciación de hasta siete años, además de la venta de al menos cinco activos no estratégicos.
La compañía, que llegó a faenar 760.000 aves diarias y emplear a 7.000 personas, hoy opera con niveles mínimos de actividad. La pérdida de acceso a los mercados de China y la Unión Europea tras los brotes de gripe aviar de 2023 y los nuevos brotes registrados en agosto de 2025 y febrero de 2026 redujeron su volumen de exportaciones del 33% al 25% de su producción total.
En otras plantas del grupo, la situación es similar. La planta Pinazo, en Pilar, formalizó la suspensión total de sus actividades desde el 3 hasta el 30 de agosto, con los trabajadores percibiendo el 65% de sus haberes. En Esteban Echeverría y Ezeiza, las unidades Wade II y Wade I registran interrupciones por conflictos salariales y reducción de actividad. La planta La China, en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, permanece cerrada desde fines de mayo.
La empresa ya vendió la planta de Río Cuarto a la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) mediante la modalidad de sale & leaseback, conservando la operatividad con una opción de recompra a cuatro años. El plan de recuperación proyecta un rebote en nueve meses, con la meta de superar las 400.000 aves faenadas diarias.
En Concepción del Uruguay, donde la empresa es el principal empleador formal, la plantilla se redujo de 1.500 a 700 empleados. Además, la firma acumula cheques rechazados por más de $5.300 millones. El sector avícola observa el rol de Tyson Foods, que desde 2022 posee el 34% de la firma, en el proceso de reestructuración.
