Informes del Bapro, IERAL, IPyPP y CEPA coinciden en la destrucción de empleo formal, caída de salarios reales e informalidad récord, con una concentración creciente del trabajo en grandes empresas.
Datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) de mayo de 2026, los últimos disponibles, indican que el empleo privado registrado acumuló 13 meses consecutivos de caída. En ese mes se perdieron 6.971 puestos, y desde noviembre de 2023 la pérdida total asciende a 337.365 asalariados formales. El sector privado registró un retroceso interanual de 4,5% en industria y de 3,1% en comercio.
Según el informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), con datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 desaparecieron 30.633 empleadores (33,5 por día), y se destruyeron 411.613 puestos en unidades productivas (450 por día). Sumado al empleo en casas particulares (-30.133), el total de empleo privado registrado cayó en 441.746 personas (484 por jornada). La construcción lideró la caída relativa (-16,8%).
El informe N°944 del Banco Provincia (Bapro) señala que entre noviembre de 2023 y abril de 2026 se destruyeron más de 235.000 empleos asalariados privados registrados, una caída del 3,7%, superior a la crisis de 2018-2019 (-2,7%). No obstante, el Estimador Mensual de Actividad Económica creció 7% en el ciclo actual, frente a una caída de 4,5% en el período anterior. El Bapro también calculó que la probabilidad de que un asalariado privado registrado conserve esa condición durante un año es de 76 sobre 100, la más baja de la década (80 en 2024-2025 y 79 en 2018-2019).
El IERAL de la Fundación Mediterránea, en su informe «Mercado laboral 2026: algunos juegan lesionados y otros ni siquiera entran a la cancha», de Laura Caullo y Guadalupe Galíndez, afirma que la «macroeconomía comenzó a ordenarse» pero que el mercado de trabajo «sigue jugando otro partido». Las actividades beneficiadas por el modelo (energía, minería, agroindustria) representan el 3% del empleo total y el 7% del privado registrado. El salario real privado formal cayó 2,3% en 2026, y el público acumula una pérdida del 23% entre marzo de 2023 y marzo de 2026.
El Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) analizó microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares del primer trimestre de 2026. La desocupación del 7,8% difundida por el INDEC no refleja la fragilidad laboral: la subutilización alcanza al 19% de la PEA y la presión efectiva al 23,7%. Tres de cada diez desocupados llevan más de un año buscando empleo. La tasa de empleo femenina es de 39,1% (11,7 puntos menos que la masculina), y la subutilización femenina es de 21,5% contra 16,9% masculina. Entre los jóvenes de 18 a 24 años, la desocupación trepa al 19,5%.
La informalidad alcanza al 37,9% de los asalariados, con picos del 64% entre jóvenes y 50,5% en el sector privado. Entre los cuentapropistas, el 65% trabaja en informalidad. El ingreso promedio mensual del primer trimestre fue de $1.076.056, pero los cuentapropistas percibieron $524.000 (-51%) y los asalariados informales $700.000 (-35%). El pluriempleo alcanza al 10,4% de los ocupados.
Los informes coinciden en que la reforma laboral y las modificaciones de la Ley Bases no modificaron la dinámica de destrucción de empleo. El efecto «trabajador adicional» habría contenido la suba de la desocupación, ya que miles de personas aceptaron trabajos informales ante la caída del ingreso principal del hogar. Las grandes empresas concentran cerca de la mitad de los 9,4 millones de trabajadores registrados en unidades productivas, pese a haber recortado personal.
