El consultor político argentino Fernando Cerimedo habló este sábado desde la cárcel de Palmasola en una audiencia cautelar, donde negó las acusaciones en su contra y pidió defenderse en libertad. Un juez de La Paz ordenó seis meses de prisión preventiva por la causa de enriquecimiento ilícito.
El consultor político argentino Fernando Cerimedo declaró este sábado de manera virtual desde la cárcel de Palmasola, en Bolivia, durante una audiencia cautelar por la causa de supuesto enriquecimiento ilícito con afectación al Estado. Al término de la audiencia, un juez de La Paz ordenó que cumpla seis meses de prisión preventiva en la cárcel de máxima seguridad de Chonchocoro, por lo que será trasladado desde Palmasola.
Durante su exposición, Cerimedo aseguró que no intentó escapar de Bolivia y que se sometió voluntariamente a la Justicia. «Yo estoy en un penal, estoy encerrado, señor juez, por algo que no ocurrió. Yo me sometí voluntariamente a la Justicia», sostuvo. También afirmó que no recibió visitas para evitar interferir en la investigación: «No puedo hablar ni siquiera con mis hijos. Pero no quiero para no obstaculizar nada», dijo.
Cerimedo pidió un lugar con internet para trabajar y defenderse en libertad. «Necesito un lugar con internet para trabajar. No tengo problema que ponga el arraigo por el tiempo que quiera, yo quiero aclarar esta situación», declaró. «Yo soy el único sustento de mi familia. Hoy mi familia en Argentina no tiene ni siquiera acceso a las cuentas», afirmó.
En relación con sus ingresos, el consultor aclaró que sus ingresos son de aproximadamente un millón de dólares al año, no al mes, como se había señalado previamente. «Estoy dispuesto a ampliar esas respuestas. De hecho les pedí a mis abogados ampliar mi declaratoria. Que aclaren que mi ingreso es aproximadamente un millón de dólares al año, no al mes», afirmó. Explicó que sus ingresos provienen de empresas y consultorías en Argentina y Estados Unidos, y reconoció haber colaborado con la campaña presidencial de Rodrigo Paz como asesor en comunicación digital.
Cerimedo también se refirió al vicepresidente boliviano, Edmundo Lara, quien había solicitado que cumpliera prisión preventiva en Chonchocoro. Lo calificó de «mitómano» y rechazó las versiones sobre una supuesta influencia sobre el presidente Paz. «No soy un asesino como dijo el mitómano del vicepresidente. No soy un narcotraficante, he denunciado narcotráfico con resultados positivos. Y no soy un violento», sostuvo.
En cuanto a la aparición de una tarjeta con su nombre y el supuesto cargo de «asesor principal» de Paz, Cerimedo explicó que era solo un modelo que había solicitado y que nunca llegó a imprimirse porque ese cargo no existe dentro del Estado.
Cerimedo también negó las acusaciones vinculadas al ataque contra Nadia Beller, por la que ya cumple prisión preventiva en Palmasola. «Estoy en Palmasola por un hecho del que estoy seguro que pronto se va a esclarecer también, porque no tiene ni pies ni cabeza», sostuvo. Además, rechazó que exista una causa formal por narcotráfico en su contra y aseguró que continuará presentando elementos para demostrar su inocencia.
Con la nueva resolución judicial, Cerimedo deberá afrontar seis meses de prisión preventiva por la investigación por supuesto enriquecimiento ilícito, mientras continúa detenido por la causa vinculada a Beller. Será trasladado de Palmasola a Chonchocoro.
