Vialidad Provincial y el Municipio de Fray Mamerto Esquiú restringieron el tránsito en el badén que une Pomancillo Oeste con Villa Las Pirquitas tras detectar un deterioro estructural.
El tránsito en el badén que comunica Pomancillo Oeste con Villa Las Pirquitas quedó restringido luego de que personal de Vialidad Provincial y del municipio de Fray Mamerto Esquiú detectara un deterioro estructural en el cruce sobre el río del Valle.
A partir de la inspección conjunta, se prohibió el paso de vehículos de gran porte, entre ellos camiones, colectivos y camionetas con carga pesada. Por el momento, el cruce permanece habilitado únicamente para vehículos pequeños y el sector fue señalizado para advertir a los conductores.
Desde Vialidad Provincial informaron que, mientras se mantiene la restricción, se realizan estudios para definir una obra destinada a recuperar estructuralmente el badén. La medida fue adoptada como prevención ante las condiciones que presenta actualmente la infraestructura.
El deterioro ya había sido advertido por vecinos de Pomancillo Oeste, quienes señalaron la presencia de grietas en distintos sectores y reclamaron la intervención de los organismos correspondientes. A esto se suma un problema que se repite cada vez que aumenta el caudal del río: el paso puede quedar inutilizado y complicar la comunicación con Villa Las Pirquitas.
La situación afecta especialmente a servicios esenciales. En un reclamo realizado a comienzos de este año, vecinos señalaron las dificultades para el ingreso de colectivos, ambulancias y móviles policiales cuando se producen crecidas, además de los inconvenientes para el traslado de médicos a la posta sanitaria y de docentes a la escuela.
El reclamo por una conexión permanente tiene una larga historia. En 2016, pobladores de Pomancillo Oeste ya denunciaban que llevaban más de dos décadas esperando la construcción de un puente y advertían que las crecidas dejaban a la localidad con dificultades de comunicación.
En 2022 se volvió a anunciar la construcción de un puente como solución definitiva para el sector, después de años de reclamos. Al año siguiente se informaron nuevas gestiones e incluso una licitación con un presupuesto estimado en $634 millones, pero la obra finalmente no se concretó.
En enero de 2026, los vecinos volvieron a reclamar por la construcción del puente y recordaron que los anuncios realizados en años anteriores no habían llegado a convertirse en una solución permanente.
Ahora, el deterioro estructural del badén vuelve a poner el problema en primer plano. Mientras se analiza una intervención para recuperar el paso, los pobladores esperan que esta vez el reclamo histórico por una conexión segura y permanente pueda avanzar hacia una solución definitiva.
