Un fallo judicial del 6 de agosto de 2024 estableció que la provincia de Córdoba debe indemnizar a dos mujeres y a una madre por el intercambio de dos recién nacidas ocurrido en 1977 en una maternidad de la capital provincial.
La Justicia de Córdoba resolvió esta semana la responsabilidad del Estado provincial en un caso de identidad cruzada ocurrido en 1977, cuando el personal de una maternidad intercambió a dos recién nacidas y las entregó a las familias equivocadas.
En un fallo emitido el 6 de agosto, el juez Mariano Díaz Villasuso, titular del Juzgado Civil y Comercial de 35ª Nominación de la ciudad de Córdoba, determinó que el Estado provincial debe hacerse cargo del error que salió a la luz cuando una de las mujeres afectadas inició una investigación siendo adulta.
La mujer acudió a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI), dependiente de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, para confirmar su vínculo sanguíneo con su familia. Las pruebas de ADN dieron negativo y se investigaron los nacimientos registrados en la misma fecha en esa maternidad de Córdoba, lo que permitió detectar el intercambio.
En el fallo, el juez señaló: «Parece acaso evidente que la principal obligación de una maternidad es brindar la diligencia necesaria y suficiente para que el parto se lleve a cabo en condiciones de seguridad y, luego, que los bebés sean entregados a sus respectivas familias». Además, remarcó: «Mientras lo primero importa jurídicamente una obligación de medios, la segunda –que es lo que aquí se discute– es una propia y verdadera obligación de resultado».
El juez tuvo en cuenta que las autoridades del hospital fallaron en su deber y que las mujeres crecieron alejadas de sus familias biológicas. Para cuando el error se conoció, una de las madres y los dos padres involucrados ya habían fallecido. Solo las hijas y una de las madres llegaron a conocer la verdad.
Según informó el sitio MDZ Online, las mujeres y una de las madres recibirán indemnizaciones de entre 25 y 30 millones de pesos, más intereses, por el daño moral ocasionado.
