La defensa de Marcelo Joaquín Tula (22), imputado por el matricidio de Norma Beatriz Tula (63), solicitó el sobreseimiento por inimputabilidad. La querella se opuso y pidió nuevas medidas probatorias. La Fiscalía debe resolver si adhiere al planteo.
La defensa de Marcelo Joaquín Tula (22), imputado por el matricidio de Norma Beatriz Tula (63), presentó ante la Fiscalía Penal de Violencia Familiar y de Género un pedido de sobreseimiento por inimputabilidad. El defensor Público N° 5, Mariano Guillamondegui, solicitó subsidiariamente una medida de protección terapéutica para el acusado.
La solicitud se basa en testimonios del expediente y en el informe de la junta interdisciplinaria del Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF). El defensor requirió que la causa sea enviada al Juzgado de Control de Garantías para que se resuelva el pedido. También pidió que se ordene una evaluación interdisciplinaria para una eventual internación temporal de estabilización, con plazo máximo y etapas de revisión. Además, propuso oficiar a los Ministerios de Salud, Desarrollo Social y Gobierno Seguridad y Justicia para asignar un sistema de apoyos estatales que garantice el derecho a la salud y a la futura vida autónoma del imputado.
La querella, representada por el abogado Diego Quinteros Martínez, se opuso al sobreseimiento por inimputabilidad. Solicitó que la Fiscalía no formule un requerimiento de sobreseimiento mientras existan pruebas objetivas y relevantes por producir y valorar. Pidió que se requiera a la junta interdisciplinaria una aclaración y ampliación del informe sobre el acusado. También reclamó una pericia informática integral del teléfono celular secuestrado en la causa.
La querella solicitó librar oficio a una compañía telefónica para preservar y remitir los registros técnicos de la línea utilizada por Marcelo Joaquín el 19 de julio de este año, día del matricidio, desde la mañana hasta su arresto. Otra medida pedida fue la ampliación de la declaración testimonial de Graciela Silvina Tula, prima del acusado, sobre las circunstancias de la eventual llegada de Marcelo Joaquín al domicilio antes del hecho, posible vehículo utilizado, horario, conductor u ocupantes y otras circunstancias percibidas directamente. Además, requirió confrontar la información resultante de estas medidas con registros audiovisuales, testimonios y evidencia digital, y que una vez incorporada esa evidencia sea considerada por los profesionales que evalúen la capacidad de culpabilidad del imputado.
La fiscal Alejandra Antonino debe resolver si pide el sobreseimiento por inimputabilidad de Marcelo Joaquín, como la defensa, o no. La decisión de un eventual sobreseimiento por inimputabilidad solo puede ser emitida por un juez o jueza.
Uno de los testigos de la causa declaró ante los investigadores que, luego del asesinato, Marcelo Joaquín tenía una “mirada rara”. El testigo señaló que el hombre le aseguró que había peleado con el diablo y que lo había matado. “Lo noté nervioso. Me miraba con una mirada rara, la cual antes nunca le vi así. Estaba con los ojos bien abiertos, con ojeras y me dice: ‘Pelié con el diablo, pelié con el diablo, pelié con el diablo, pelié con el diablo, pelié con el diablo’. Luego, me decía en forma seguida y continúa ‘maté al diablo, maté al diablo, maté al diablo’. Esto lo decía con mucha tristeza, dolor y miedo. Nunca antes lo había visto así”, expresó el testigo.
En la junta interdisciplinaria se estableció que Tula cree que asesinó a “la muerte” que venía por él, y no a su madre. “Al momento del hecho, su atención habría estado absorbida por la amenaza irreal de muerte. Podía mirar, pero no ‘ver’ a su madre en términos reales: su cerebro filtró todo rasgo conocido para mostrar solo peligro, desconociendo en la persona de su madre a la misma y simbolizándola acorde surge de su relato y de elementos de las historias clínicas de su equipo tratante”, señala el informe. Y continúa: “Como la figura de la muerte que venía por él (delirio), no pudo dirigir su atención a los rasgos reales de la persona que tenía enfrente. Ya desde el día viernes, previo al hecho, habría tenido síntomas francos de psicosis en curso”.
