El entrenador de la selección inglesa, Thomas Tuchel, recordó la semifinal perdida 2-1 ante Argentina y explicó los cambios tácticos que realizó cuando su equipo ganaba 1-0. Afirmó que la decisión de modificar el esquema fue una respuesta al desarrollo del partido y que asume la responsabilidad por el resultado.
El entrenador de la selección de Inglaterra, Thomas Tuchel, se refirió este miércoles a la semifinal perdida 2-1 ante la selección argentina, disputada hace dos meses en Atlanta, y explicó las razones de los cambios tácticos que realizó cuando su equipo ganaba 1-0.
«Es mi cicatriz, no la de ustedes», declaró Tuchel, quien calificó el partido como una de las noches más dolorosas de su ciclo al frente del seleccionado inglés.
Inglaterra se había puesto en ventaja con gol de Anthony Gordon. Argentina empató a los 85 minutos por intermedio de Enzo Fernández y Lautaro Martínez marcó el 2-1 en el segundo minuto de descuento. Ambos goles contaron con participación de Lionel Messi, quien asistió a Martínez en la jugada del segundo tanto.
Tuchel sostuvo que, tras ponerse en ventaja, su equipo comenzó a jugar como si restaran pocos minutos, cuando aún quedaban alrededor de 30 o 40. Según explicó, la reacción argentina modificó el escenario del partido.
«Nadie lo quería más. Ahora podría torturarme indefinidamente y pensar: ‘Si hubiera hecho cambios diferentes, entonces habríamos ganado el partido’. Pero simplemente no lo sabes», afirmó el entrenador.
Y agregó: «Confiamos en nuestra hermandad, nuestra mentalidad y nuestra calidad individual. Argentina también tiene todo eso: hermandad, mentalidad. Para ellos significa muchísimo, especialmente contra Inglaterra».
El entrenador defendió la decisión de reforzar la defensa tras conseguir la ventaja mediante las entradas de Konsa, Dan Burn y Nico O’Reilly. Aclaró que estas variantes obedecieron al escenario del encuentro y descartó que implicaran una renuncia a la propuesta ofensiva.
«Pensé: ‘No vamos a sobrevivir. Esto es esperar la muerte’. No teníamos posesión, no estábamos defendiendo bien y necesitábamos ayuda», contó Tuchel. «Si hubiéramos sido más estables y tenido más posesión, no habría cambiado la estructura. Pero nadie sabe qué habría pasado», sostuvo.
Y dejó una de las frases más fuertes de su reflexión: «Es mi cicatriz, no la de ustedes. Yo tengo que vivir con esto. Estoy a cargo y tomo estas decisiones. Nadie está más dolido que yo. Nadie lo quería más».
«El nivel de locura que Argentina puso, cambio tras cambio tras cambio, un cambio ofensivo después del otro. Nunca habrían hecho esos cambios si no estuvieran 1-0 abajo. Era un 3-1-6. ¿Quién juega con un 3-1-6?», sostuvo.
«Podés torturarte eternamente pensando que si hubieras hecho otra sustitución habríamos ganado el partido. Simplemente, no lo sabés», concluyó su explicación sobre aquel partido.
Y cerró: «Esa fue simplemente mi solución al problema. Intenté ayudar. Uno no busca imponer cosas por ego».
Tuchel continúa al frente de la selección de Inglaterra y este viernes anunciará la lista de convocados para los próximos compromisos ante España, República Checa y Croacia por la Nations League.
