La empresa informó a la CNV la reducción de unos 27 empleados sobre una dotación de 273. En paralelo, acordó extender el vencimiento de un préstamo subordinado hasta diciembre de 2028 y completó una permuta de inmuebles en Catamarca y Córdoba.
Garovaglio y Zorraquín, el grupo argentino que controla Rheem, la principal fabricante de termotanques del país, desvinculó a unos 27 trabajadores sobre una dotación total de 273 empleados, según informó la compañía a la Comisión Nacional de Valores (CNV). La reducción de personal equivale al 10% del plantel del holding y se suma a la refinanciación de una deuda millonaria, en el marco de un proceso de reorganización que combina ajuste laboral y reordenamiento financiero.
El ajuste fue comunicado por la empresa en un documento firmado por el presidente de Garovaglio y Zorraquín, Ambrosio Nougués, quien consignó el porcentaje de las desvinculaciones pero no su número absoluto. Teniendo en cuenta que la última dotación disponible asciende a 273 empleados, la proporción equivale a unos 27 trabajadores, aunque la cifra debe considerarse una estimación. El impacto de las indemnizaciones abonadas durante los últimos seis meses equivale al 41% de los estados financieros consolidados cerrados el 30 de junio pasado, que arrojaron una ganancia neta de $2.439 millones, por lo que el costo de los despidos habría rondado los $1.000 millones.
En paralelo a las desvinculaciones, Rheem concretó el 30 de junio un acuerdo con Rheem Manufacturing Company y Federico Zorraquín para refinanciar un préstamo subordinado por u$s9,48 millones. El vencimiento fue extendido hasta el 31 de diciembre de 2028 y el pasivo continuará devengando intereses. La negociación había comenzado a principios de 2026, cuando la empresa comunicó que mantenía conversaciones para reestructurar obligaciones, y se estructuró en tres pasos: asistencia financiera de Federico Zorraquín, cancelación del préstamo senior y refinanciación del pasivo subordinado. Durante junio, Rheem canceló la totalidad del préstamo senior.
La reestructuración del grupo también incluyó una operación inmobiliaria de Finpak, sociedad controlada en un 98,05% por Garovaglio y Zorraquín. La empresa completó la transferencia de su planta situada en el Área Industrial El Pantanillo, sobre la ruta nacional 38, en Catamarca, y recibió a cambio un lote de 28.403,63 metros cuadrados ubicado sobre Camino a Los Molinos, en el departamento Capital de Córdoba. Según la información societaria, ambos inmuebles poseen una valuación similar, por lo que la operación no fue presentada como una venta destinada a obtener fondos sino como un intercambio de activos. La permuta tiene como antecedente la situación que Finpak había expuesto en su último ejercicio anual finalizado en junio de 2025, que evidenció una pérdida de $177,9 millones y un escenario de estrechez financiera.
