La fabricante de baterías Willard concentró la producción en General San Martín, Buenos Aires. La empresa declaró deudas por más de $40.000 millones y una pérdida neta de $21.929 millones en el último ejercicio.
Unionbat, fabricante de las baterías Willard y proveedora de terminales automotrices, cerró su planta de Gualeguaychú, despidió a 101 trabajadores y entró en concurso preventivo de acreedores. La compañía concentró la producción en su planta de General San Martín, provincia de Buenos Aires, donde la nómina presentada ante la Justicia contabilizaba 212 empleados.
El concurso fue abierto por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°20, a cargo del juez Eduardo E. Malde, Secretaría N°40. La sindicatura quedó en manos del Estudio Botana Blaskoviz.
Al momento de preparar la documentación para el concurso, Unionbat declaró deudas por $40.962 millones, u$s3,92 millones y €21.427. El último balance, cerrado el 28 de febrero, arrojó una pérdida neta de $21.929 millones y mostró que su patrimonio se redujo cerca del 90% en un solo ejercicio.
La empresa calculó en alrededor de $5.000 millones las liquidaciones correspondientes a los despidos y reconoció que no tenía fondos suficientes para pagarlas en su totalidad ni había conseguido crédito bancario para hacerlo. La deuda laboral total registrada en la documentación presentada asciende a $6.271 millones.
La planta de Gualeguaychú, de 20.000 metros cuadrados, dejó de producir el 26 de junio y quedó únicamente con personal destinado a tareas de seguridad, custodia y mantenimiento. Según explicó Unionbat en el expediente, el nivel de actividad ya no alcanzaba para sostener los costos de esa planta.
Los 101 despidos derivaron en una conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social de Entre Ríos, que suspendió temporalmente las desvinculaciones. Durante ese período, según señaló la compañía, debió continuar acumulando salarios. Finalmente, la instancia terminó sin acuerdo y los despidos quedaron firmes.
El inmueble de Gualeguaychú sigue perteneciendo a la compañía. Unionbat dejó asentado que más adelante podrá evaluar qué hacer con ese activo, ya sea volver a ponerlo en funcionamiento, darle otro destino o venderlo.
El balance correspondiente al ejercicio terminado el 28 de febrero de 2026 muestra que las ventas bajaron alrededor de 24%, al pasar de $61.255 millones a $46.586 millones en valores comparables. Los costos de los productos vendidos llegaron a $53.768 millones y resultaron superiores a la facturación, lo que derivó en una pérdida bruta de $7.182 millones, cuando un año antes la empresa había obtenido una ganancia bruta de $27.957 millones.
El patrimonio pasó de $24.287 millones a $2.357 millones en doce meses. Para febrero, la empresa tenía un pasivo de $36.827 millones, de los cuales más de $30.000 millones vencían en el corto plazo. Unionbat cerró febrero con $440 millones entre caja y bancos y durante el ejercicio la operación consumió más de $9.280 millones.
La empresa sostuvo en su presentación que tuvo que competir con una mayor presencia de productos importados, en particular de Brasil, mientras enfrentaba costos industriales, laborales y financieros más altos. Según su explicación, ese escenario le dejó menos espacio para trasladar los costos a los precios. Por eso, modificó su estrategia comercial: restringió el crédito, dejó de enfocarse en crecer y dio más lugar a las líneas económicas para sostener clientes y volumen.
La mayor parte de la deuda corresponde al sistema financiero: $25.578 millones y u$s1,8 millones. Entre los acreedores aparecen bancos como Galicia, Provincia, BBVA, Santander, Nación, Comafi e Hipotecario. Los compromisos comerciales y con proveedores alcanzan $6.075 millones, u$s2,12 millones y €21.427. A esos montos se agregan los $6.271 millones de deuda laboral y $3.038 millones correspondientes al frente fiscal.
La actual Unionbat nació en 1997 de la fusión de Ostilio Bocci S.A. y Baterías Wao S.A., aunque sus antecedentes se remontan a 1914. Con los años desarrolló el negocio de las baterías Willard y se convirtió también en proveedora de la industria automotriz.
Los acreedores tendrán tiempo hasta el 3 de febrero de 2027 para presentar sus pedidos de verificación, mientras que la audiencia informativa fue fijada para el 15 de febrero de 2028. La empresa seguirá operando desde General San Martín con una estructura más chica que la que tenía hasta mediados de 2026.
