El entrenador portugués, de 52 años, dirige a Flamengo en la semifinal de la Libertadores ante Estudiantes. Además, produce vinos y aceite de oliva en una propiedad de 23 hectáreas en el Valle del Duero.
Leonardo Jardim, entrenador de Flamengo, tiene una propiedad de 23 hectáreas en Carrazeda de Ansiães, a orillas del río Tua, en el Valle del Duero, donde produce vinos y aceite de oliva. Este jueves, su equipo recibirá a Estudiantes en el Maracaná por un lugar en la final de la Copa Libertadores.
A los 52 años, el técnico portugués combina su carrera en el fútbol con la viticultura. En mayo, en una entrevista con el diario portugués A Bola, se definió como un «lobo solitario» y manifestó que prefiere la tranquilidad de la vida privada a la exposición mediática.
Jardim nació en agosto de 1974 en Barcelona, Venezuela, hijo de inmigrantes portugueses, y creció en Madeira. Estudió Educación Física y comenzó su carrera como entrenador en la Associação Desportiva da Camacha. Pasó por Chaves, Beira-Mar, Braga, Olympiacos y Sporting de Lisboa.
En 2014, Mónaco lo contrató. Tres años después, el equipo ganó la liga francesa y llegó a las semifinales de la Champions League. En ese plantel estaba Kylian Mbappé, con quien Jardim dijo haber actuado «como un padre» en una entrevista con Le Journal du Dimanche.
En Brasil, dirigió a Cruzeiro en 2025. Allí, según consignaron medios brasileños, el delantero Dudu perdió la titularidad y rescindió su contrato. Con Gabriel Barbosa, también suplente, Jardim mantuvo una relación cordial, según declaraciones del jugador.
En 2020, compró la propiedad Quinta Jardim do Tua con su esposa. En 2024 lanzaron sus primeros vinos al mercado. Durante su paso por Cruzeiro, surgió la posibilidad de comercializar sus productos en Belo Horizonte.
Dirigió en Medio Oriente y ganó la Champions League asiática con Al-Hilal en 2021. En marzo de este año llegó a Flamengo. El jueves pasado, Flamengo empató sin goles ante Estudiantes en La Plata y no registró remates al arco. Tres días después, goleó 3-0 a Bahía y recuperó el liderazgo del Brasileirão.
La semifinal de vuelta se jugará en el Maracaná. Flamengo necesita ganar para avanzar sin definir por penales.
