La empresa textil RA Intertrading, que fabrica prendas deportivas para marcas internacionales, mantiene actualmente 82 operarios en su planta de Catamarca y atraviesa dificultades para sostener el nivel de producción. La firma suspendió trabajadores y adelantó vacaciones ante la caída de pedidos.
La empresa RA Intertrading, dedicada a la fabricación de prendas deportivas para marcas internacionales, suspendió trabajadores y adelantó vacaciones en su planta de Catamarca, donde actualmente emplea a 82 operarios. La compañía busca nuevos contratos de fabricación para sostener la actividad, según informó su presidenta, Daniela Rabinovich, al medio BAE Negocios.
La firma llegó a tener 1.040 trabajadores entre sus dos plantas en 2023, pero actualmente cuenta con 642 operarios: 82 en Catamarca y 560 en Buenos Aires. La planta catamarqueña se inauguró en 2022 con 90 trabajadores y luego abrió un segundo galpón con el objetivo de ampliar su plantel hasta 200 empleados.
Rabinovich explicó que los problemas comenzaron en julio, cuando disminuyó notablemente el trabajo. Durante septiembre y octubre, la falta de pedidos llevó a adelantar vacaciones en la planta de Buenos Aires y suspender operarios en Catamarca. En la provincia, los trabajadores manifestaron preocupación tras observar el retiro de algunas máquinas. La empresaria aclaró que se trataba de equipos nuevos sin utilizar que serían destinados a reemplazar máquinas antiguas en la planta porteña, y que había comprado 300 máquinas con la expectativa de conformar un plantel de esa cantidad de trabajadores.
Rabinovich aseguró que mantiene la intención de sostener la fábrica catamarqueña y que la compañía está buscando nuevas oportunidades comerciales. Indicó que cotizaron para distintas licitaciones demoradas y que esperan conseguir contratos que permitan alimentar las líneas de producción.
Desde el Gobierno provincial, el ministro de Industria, Sebastián Caria, confirmó que se otorga una ayuda de $240.000 por operario a las empresas del sector textil de confección y calzado. En relación con RA Intertrading, señaló que, según lo acordado, habrá un mes más de suspensión hasta el ingreso de nuevos contratos de fabricación.
RA Intertrading fue fundada en 1992 por Alberto Rabinovich y actualmente es presidida por su hija Daniela. Fabrica prendas para marcas como Adidas, Nike, Fila, Le Coq Sportif, Puma y Kappa, y es responsable de la confección de la camiseta oficial de la Selección Argentina. Desde Catamarca produce para Puma, Fila, Umbro, Kappa y Le Coq Sportif, mientras que en su planta de Villa Lugano trabaja para Nike, Adidas, Kappa y Puma. La compañía no tiene locales comerciales ni marcas propias, sino que se dedica a la producción industrial para terceros.
La situación de RA Intertrading se da en un contexto de dificultades para otras empresas textiles instaladas en Catamarca en 2022. Textilcom, que fabricaba para Como quieres que te quiera y Cheeky, se retiró en mayo de 2024 y dejó a 260 trabajadoras despedidas que, según la información publicada, nunca cobraron sus indemnizaciones. Posteriormente, MOM Sports reabrió la fábrica pero permaneció menos de tres meses. Indumentaria Catamarca, integrada por Jazmín Chebar, Billabong, Grisino, Gepetto y Azzaro, llegó a tener 150 empleados y redujo su plantel a 20 operarios; tenía previsto cerrar a fines de agosto, pero un llamado del gobernador Raúl Jalil impulsó su decisión de permanecer. Otra empresa que continúa en actividad es la fabricante de medias Derwill.
Rabinovich atribuyó la situación de la empresa a la caída del consumo y al exceso de mercadería acumulada, factores que reducen la necesidad de nuevos pedidos por parte de los clientes. Explicó que cuando las ventas disminuyen, las marcas dejan de reponer prendas y se complica la continuidad del trabajo industrial. También señaló que el endeudamiento de las familias limita el consumo y cuestionó las condiciones impositivas frente a los productos que llegan del exterior.
La presidenta de RA Intertrading sostuvo que la empresa busca nuevos negocios y oportunidades para sostener su estructura, aunque reconoció que no tiene certezas sobre cómo evolucionará la situación. Su expectativa está puesta en conseguir contratos que permitan recuperar el movimiento productivo. Mientras tanto, la firma intenta atravesar los meses más difíciles con la esperanza de que noviembre, diciembre y enero permitan mejorar la actividad.
En ese escenario, la continuidad de los puestos de trabajo y el futuro de la planta de Catamarca quedan sujetos a la llegada de nuevos contratos de fabricación, en medio de una crisis que afecta a la industria textil en todo el país.
