La serie protagonizada por Juan Minujín regresa con seis episodios que recorren la vida del representante desde 1965 hasta 2024. El rodaje demandó 44 jornadas en tres países, más de 1.200 extras y 50 locaciones.
La segunda temporada de Coppola, el representante se estrena este viernes 23 de octubre en Disney+. La producción vuelve a poner a Juan Minujín en el papel del histórico representante de Diego Maradona, bajo la dirección de Ariel Winograd.
La nueva entrega recorre distintas etapas de la vida del empresario, desde 1965 hasta 2024, y reconstruye algunas de sus anécdotas más insólitas. Para llevarla adelante, se necesitaron 44 jornadas de rodaje en tres países, más de 1.200 extras y 50 locaciones.
Minujín debió someterse a cuatro caracterizaciones diferentes para reflejar el paso de los años, con jornadas en las que pasó hasta cuatro horas en maquillaje antes de ponerse frente a las cámaras. Según contó Winograd, la transformación más exigente fue la del Coppola de la actualidad, que arranca alrededor de 2020. Para conseguir el parecido, el equipo utilizó prótesis especiales en la cara y el cuello, además de maquillaje en las manos.
El director también explicó que la construcción de esta nueva versión del personaje implicó un trabajo de investigación y diseño en el que participó Tonio, un artista español que colaboró con el equipo de caracterización.
Winograd destacó que, después de una primera temporada, tanto él como Minujín pudieron explorar al personaje con mayor libertad. «Lo que cambió principalmente es que el personaje, al haber atravesado una primera temporada, en segunda es más divertido el juego, lo conoces más al personaje, le construís nuevos límites y creo que se construyó con mucha más libertad también. Empezó a tener una vida más propia», explicó.
La segunda temporada reconstruye distintos momentos de la vida de Coppola, desde 1965 hasta 2024. La historia pasa por años como 1984, 1987, 1989, 1999, 2005, 2015, 2020 y 2022, lo que obligó a realizar un trabajo de ambientación que incluyó modificar vestuarios, peinados, automóviles, decorados y detalles de los escenarios. La dificultad aumentó porque la historia también transcurre en distintas ciudades del mundo.
Aunque las grabaciones se concentraron en tres países, el equipo recreó lugares como Buenos Aires en distintas décadas, Londres, Barcelona y escenarios de Medio Oriente. Entre las locaciones reales utilizadas aparecen la Casa Rosada, la Bombonera y el Luna Park. También se filmó en el balcón del departamento de Guillermo Coppola y en la bahía de Nápoles.
«Fueron ocho semanas de rodaje en Montevideo, una semana en Buenos Aires y dos días en Nápoles», recordó Winograd, quien señaló que la etapa italiana fue una de las más difíciles de concretar por la cantidad de escenas previstas y el poco tiempo disponible.
El director reveló que una de las secuencias más difíciles de resolver fue una en la que Minujín aparece volando y todos los personajes quedan congelados. La escena nació como un homenaje a la película The Other Guys, de Adam McKay, que utiliza un recurso visual similar. Winograd decidió recuperarlo y adaptarlo al universo de Coppola.
Uno de los aspectos particulares de la serie es la manera en que aborda la figura de Diego Maradona. Aunque el exfutbolista es fundamental para entender la vida del protagonista, la ficción decidió mantenerlo fuera de escena y construir su presencia a través de los demás personajes. Winograd explicó que esa decisión funcionó como una regla desde el comienzo y que todos los guiones de Emanuel Díez se escribieron a partir de esa premisa.
La segunda temporada también plantea un nuevo recorrido para su protagonista. Como la primera entrega no había sido concebida originalmente para tener una continuación, el equipo debió encontrar una estructura narrativa que permitiera contar nuevas anécdotas y construir un cierre propio. Según adelantó el director, los seis episodios mostrarán, entre otras cuestiones, la evolución de la situación económica de Coppola, con un desenlace que terminará de darle sentido a esta nueva etapa.
Winograd aclaró que nunca buscaron realizar una reconstrucción documental de la vida del representante. «Nosotros utilizamos la realidad, pero para construir una ficción, completamente ficción», aseguró.
