La Libertad Avanza y el PRO porteño aceleran para que la reforma laboral que ya obtuvo media sanción en el Senado se convierta en la llave política y jurídica que habilite el traspaso de la Justicia Nacional del Trabajo a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires. El punto fue incorporado en el artículo 91 del proyecto que ahora debe tratar Diputados y forma parte del entendimiento político entre el oficialismo nacional y el partido que, a nivel local, conduce Jorge Macri.
El acuerdo marco fue firmado el lunes (casi en secreto y sin fotos oficiales) entre Nación y Ciudad. Según el texto del convenio de transferencia, suscripto por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Justicia porteño, Gabriel Tapia, “El Estado Nacional transfiere y el Gcaba asume la competencia material y la función judicial prevista para la Justicia del Trabajo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”, según se puede leer en el texto al que tuvo acceso PERFIL.
El convenio fija que la transferencia será progresiva y establece un plazo de hasta 180 días para que la Ciudad avance en la puesta en funcionamiento del nuevo fuero laboral. En ese marco, el Gobierno porteño se compromete a “llevar a cabo de manera inmediata el procedimiento de selección de jueces e integrantes del Ministerio Público (Fiscalía, Defensa y Tutelar) para el Fuero del Trabajo de la Ciudad”.
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También se deja en claro que la Justicia Nacional del Trabajo continuará con las causas iniciadas antes de la entrada en vigencia del acuerdo, mientras que las nuevas demandas se radicarán en el futuro fuero porteño. Entre las competencias que quedan excluidas figuran los conflictos colectivos de trabajo y las cuestiones vinculadas al régimen sindical, que seguirán bajo órbita federal.
En paralelo, ya están en marcha los pliegos para designar jueces de primera instancia y camaristas que integrarán el nuevo fuero laboral de la Ciudad, una señal de que el Gobierno porteño busca tener lista la estructura apenas el Congreso convalide la transferencia. El anexo del acuerdo detalla los juzgados nacionales alcanzados y la Sala VII de la Cámara Nacional del Trabajo involucrada en el proceso.
El respaldo político quedó explicitado en redes por Pilar Ramírez, jefa del bloque de LLA en la Legislatura porteña, quien celebró el convenio y sostuvo que se trata de “un paso histórico para consolidar la autonomía de la Ciudad” y avanzar hacia “una Justicia más cercana y eficiente para los trabajadores y empleadores”.
En términos políticos también podría significar un triunfo para Daniel Angelici, el hombre más poderoso de la Justicia y amigo de los Macri.
Detrás del armado técnico trabajó también el abogado laboralista Diego García Vilas, del Observatorio del Traspaso de Competencias a la Ciudad del Fuero Laboral (que depende del Consejo de la Magistratura de CABA), quien colaboró en la elaboración del esquema de convenio junto al Gobierno porteño y viene impulsando desde hace años la necesidad de completar el proceso de autonomía previsto en la Constitución Nacional.
Para Jorge Macri, el traspaso del fuero laboral representa un objetivo estratégico. En su entorno reconocen que espera coronar con esta decisión uno de los hitos institucionales de su gestión.
El entendimiento con La Libertad Avanza permitió incorporar el punto en la reforma laboral que pasó del Senado a Diputados, y ahora la expectativa está puesta en que la Cámara baja ratifique el artículo 91.
Si eso ocurre, el Congreso dará el paso formal para que la Ciudad asuma plenamente la competencia en materia laboral. Para el PRO porteño y para el oficialismo nacional, no es solo un artículo más dentro de la reforma: es la pieza que termina de cerrar un acuerdo político y abre una nueva etapa en la relación entre la Nación y la Ciudad en materia judicial.
