Un embarque de 34.000 toneladas, gestionado por la empresa COFCO, marca el inicio de un nuevo corredor comercial tras superar estrictos protocolos fitosanitarios.
Argentina realizará por primera vez una exportación de maíz hacia China, con un embarque de 34.000 toneladas que partirá en los próximos días. El envío estará a cargo de la empresa COFCO y representa un hito para el comercio exterior argentino tras más de una década de restricciones fitosanitarias.
El anuncio fue realizado por la compañía y por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien destacó la importancia estratégica de esta apertura. El cargamento será despachado desde el puerto de Timbúes, a bordo del buque MV Rooster, con destino a la industria de alimentación animal del gigante asiático.
Este primer envío se concreta luego de la aprobación de estrictos protocolos fitosanitarios acordados entre ambos países, que exigen que el maíz exportado esté libre de plagas cuarentenarias, insectos vivos y cualquier tipo de contaminación. El proceso es supervisado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), que debe certificar cada embarque antes de su salida.
La habilitación del mercado chino es el resultado de años de negociaciones bilaterales y de la adaptación de Argentina a los estándares sanitarios exigidos por ese país. El acuerdo se enmarca en una estrategia más amplia de apertura de mercados, que en los últimos meses incluyó avances en productos como el trigo.
El envío se da en un contexto favorable para el sector agropecuario. La campaña actual proyecta una cosecha cercana a las 61 o 62 millones de toneladas de maíz, con niveles récord de producción y exportación. Este volumen permite a la Argentina consolidarse como uno de los principales proveedores globales del cereal.
Además, la entrada al mercado chino abre nuevas perspectivas comerciales, ya que ese país es uno de los mayores importadores de granos del mundo y mantiene una demanda creciente para abastecer su industria alimentaria y ganadera. De esta manera, el primer embarque no solo representa una operación puntual, sino también el inicio de un nuevo corredor comercial que podría generar un impacto significativo en el ingreso de divisas y en la expansión del agro argentino en los mercados internacionales.
