Monseñor Marcelo Colombo, presidente del Episcopado, señaló un incremento de personas que recurren a instituciones como Cáritas y reclamó por la falta de pago de fondos para discapacidad.
El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Marcelo Colombo, se refirió a la compleja situación social que atraviesa el país. En declaraciones radiales, el arzobispo destacó un marcado aumento en la cantidad de personas que acuden a las instituciones religiosas en busca de ayuda para cubrir necesidades básicas. «Se nota el incremento del número de personas que piden la ayuda, la asistencia de Cáritas», manifestó.
Colombo vinculó este contexto con la necesidad de fortalecer la empatía y los lazos comunitarios, en lo que calificó como «un tiempo difícil». Puso especial énfasis en la situación que se vive en los grandes centros urbanos, donde, a pesar del crecimiento en algunos sectores económicos, la realidad es «muy complicada» para muchas familias.
Uno de los puntos centrales de su intervención fue el reclamo al Estado por la interrupción en los pagos de las prestaciones por discapacidad. «Hace unos meses ya que no se están pagando los fondos y entonces hay como un decaimiento grande de las obras», explicó el titular del Episcopado. Mencionó específicamente el caso de los cotolengos de Don Orione, que dependen de esos recursos para el pago de profesionales y su funcionamiento.
Ante esta situación, la CEA envió una nota formal al Ministerio de Salud de la Nación para exigir que se activen los mecanismos necesarios y se regularice la situación. Colombo argumentó que esta demora afecta directamente el sostenimiento de estructuras de asistencia crítica para la sociedad.
En cuanto al clima político nacional, el arzobispo instó a bajar los niveles de confrontación y a mejorar las formas de comunicación. «Nosotros hablamos de desarmar las palabras y de procurar, cualquiera sea el ciudadano, tratar de comunicarse de modo de no agraviar», expresó. Aclaró que los posicionamientos de la Iglesia no buscan una oposición partidaria, sino velar por el bienestar social, especialmente de los más vulnerables. «Nos importa muchísimo el lugar de la atención de la gente más vulnerable», finalizó.
