La Universidad Nacional de Catamarca (UNCA) realizó la clase inaugural de la nueva carrera de Medicina, un proyecto que demandó años de trabajo y una fuerte inversión en infraestructura y cooperación interinstitucional.
Este lunes, la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA) marcó un hito al lanzar oficialmente la carrera de Medicina. La clase inaugural, desarrollada en el Aula Magna, dio la bienvenida a los 137 estudiantes que superaron el proceso de admisión.
Para garantizar el dictado de la carrera, la Facultad acondicionó íntegramente sus instalaciones, incluyendo laboratorios de alta complejidad, nuevas aulas y un auditorio con capacidad para 400 personas.
Tras la ceremonia, el gobernador Raúl Jalil, junto al rector de la UNCA, Oscar Arellano, y el rector de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), Sergio Pagani, brindaron una conferencia de prensa. Allí detallaron los aspectos del financiamiento y la cooperación académica. «Acá no hay un peso puesto por el Gobierno nacional ni por la Secretaría de Educación; hay un esfuerzo compartido y mucha generosidad de la Universidad de Tucumán y del gobierno provincial», afirmó Jalil.
El mandatario subrayó que esta apertura eleva el estándar académico de Catamarca y anunció que el apoyo estatal se extenderá a la investigación científica, con colaboraciones a través de YMAD (Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio) para fomentar la ciencia en diversas áreas.
La puesta en marcha de Medicina es el resultado de un convenio firmado hace cuatro años. El gobernador agradeció especialmente a la UNT por su acompañamiento técnico. Por su parte, el rector Arellano destacó la participación fundamental del sector privado y colegiado de la salud, como FECLISA y el Colegio Médico. «Si no hay ciencia, si no hay investigaciones, los países no crecen, y las provincias tampoco», expresó Arellano, reafirmando el valor de la educación pública.
