La Universidad Nacional de Catamarca formalizó la medida en su Consejo Superior, citando el deterioro de ingresos y restricciones presupuestarias que, según advierten, impactan en el funcionamiento institucional y la permanencia estudiantil.
La Universidad Nacional de Catamarca (UNCA) declaró formalmente la emergencia salarial para su personal docente y no docente. La decisión fue adoptada en la primera sesión extraordinaria del Consejo Superior, en un contexto marcado por el deterioro sostenido de los ingresos y restricciones presupuestarias.
En diálogo con La Mañana de El Esquiú, el secretario adjunto de la Asociación del Personal de la Universidad Nacional de Catamarca (Apunca), Gabriel Mazzolini, explicó que la iniciativa surgió de consejeros no docentes y se enmarca en una situación que atraviesa a todo el sistema universitario. «La crítica situación salarial que atraviesan las y los trabajadores nodocentes y docentes de la universidad, incluso el presupuesto de la universidad, que está muy achicado», sostuvo.
El dirigente remarcó que la declaración local se alinea con decisiones similares adoptadas por otras universidades y por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), además de reclamar la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario. En ese marco, alertó sobre el impacto directo en los ingresos: «Tenemos una caída mayor (…). Entre los aumentos salariales y la inflación, llevamos más del 60%».
Mazzolini describió dificultades operativas básicas y una fuerte afectación en el sector estudiantil. Señaló que el recorte en becas limita la continuidad académica y planteó que los montos actuales resultan insuficientes. También vinculó la situación con la economía familiar de los trabajadores: «Lo vemos reflejado cuando queremos llevar el alimento a nuestras casas».
El conflicto se inserta en un esquema nacional de medidas gremiales. La Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (Fatun) impulsa paros semanales y acciones coordinadas con docentes y estudiantes a través del Frente Sindical Universitario. En ese marco, Mazzolini confirmó la continuidad del plan de lucha: «Las últimas medidas han sido estos 5 paros semanales hasta fin de abril».
El dirigente precisó además que en la UNCA se desempeñan alrededor de 600 trabajadores no docentes y advirtió sobre la gravedad de los salarios actuales. «No puede ser que la mitad de las categorías están por debajo de la línea de la pobreza», afirmó, y detalló que las categorías más bajas tienen básicos cercanos a los 600 mil pesos.
Finalmente, cerró con una crítica hacia el Gobierno actual: «Por lo menos había paritaria libre, tanto en los gobiernos de Macri y el de Alberto Fernández había, se discutía en paritaria, pero desde que asumió este Gobierno, ellos imponen un porcentaje siempre por debajo de la inflación».
