La abogada Silvia Barrientos impugnó el proceso judicial, alegando vulneración de derechos y falta de perspectiva de género, y adelantó que solicitará la anulación del fallo.
La defensora Silvia Barrientos, representante de Dana Martínez –principal imputada y declarada culpable en un caso que prevé prisión perpetua–, cuestionó el desarrollo del juicio y anunció que insistirá en la anulación del veredicto.
Durante su alegato, la letrada denunció lo que calificó como «groseras lesiones» a los derechos de su asistida y sostuvo que se habrían vulnerado aspectos centrales de la ley de juicio por jurados. En particular, apuntó contra la modificación posterior del veredicto, señalando que no se trató de una corrección formal, sino de cambios de fondo en la calificación legal y las agravantes.
En ese marco, también puso en duda la independencia del jurado al advertir sobre una posible «presión implícita» para que revisaran su decisión, lo que –según su plante– derivó en un veredicto «confundido» y con consecuencias «prácticamente irreparables».
Uno de los ejes principales de la defensa fue la crítica a la fiscalía por la falta de perspectiva de género. Barrientos aseguró que, pese a que durante el debate se expusieron situaciones de violencia, el jurado no recibió instrucciones en ese sentido e, incluso, se le habría indicado no contemplarla, lo que consideró una grave vulneración de garantías.
Asimismo, solicitó pericias psicológicas, psiquiátricas integrales y estudios médicos para evaluar el estado de Martínez y determinar el impacto de posibles situaciones de violencia y coerción antes de fijar la pena.
Finalmente, la defensa afirmó que no existe certeza suficiente para sostener la decisión del jurado y calificó al veredicto como «una construcción frágil», al tiempo que remarcó que avanzará con su pedido de nulidad.
