La comunidad universitaria de Catamarca llevó a cabo una jornada de clases públicas para exponer el conflicto por el financiamiento educativo y su impacto en becas y funcionamiento.
La comunidad de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA) realizó una jornada de clases públicas para visibilizar la situación presupuestaria que atraviesa la institución. Durante la actividad, autoridades y representantes gremiales brindaron detalles sobre el conflicto.
La decana de la Facultad de Ciencias de la Salud, Lic. María Cristina Arreguez, explicó que la situación se origina en el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo por parte del Gobierno Nacional. «El conflicto se judicializó porque el Gobierno no acató la decisión del Poder Legislativo. Tuvimos una respuesta favorable en primera instancia, pero el Gobierno volvió a apelar», detalló.
Uno de los puntos centrales abordados fue el de las ayudas estudiantiles. Arreguez señaló que las universidades de menor tamaño dependen en gran medida de estas becas para que los estudiantes puedan continuar sus estudios. «No es solo un reclamo salarial; es por las becas, por el funcionamiento de las unidades académicas y por el desarrollo de la ciencia», enfatizó. A pesar del contexto, destacó que la Facultad sigue dictando la carrera de Medicina, «tan soñada por nuestros jóvenes».
Por su parte, Fernando Morales, secretario general del Gremio Docente Universitario (GDU), aclaró que las partidas anunciadas por Nación no alcanzan a cubrir las necesidades reales y que el Gobierno debe cumplir con la ley 27.795.
Ambos referentes coincidieron en que el reclamo trasciende lo sectorial. «Es paradójico que los ciudadanos tengamos que exigirle al Gobierno que cumpla una ley», señaló Morales. La jornada, que incluyó clases de la Licenciatura en Nutrición frente al edificio universitario, finalizó con un llamado a la sociedad catamarqueña para apoyar la defensa de la institución.
