En el marco de una protesta nacional, el Gremio Docente Universitario de Catamarca realizó actividades de visibilización y confirmó la extensión del paro, mientras exigen al Gobierno el cumplimiento de la ley de financiamiento.
La Universidad Nacional de Catamarca (UNCA) fue escenario este miércoles de una jornada de protesta en el marco de la consigna nacional «la universidad no se apaga», impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional. La medida incluyó actividades de visibilización, clases públicas y una convocatoria a docentes, estudiantes y autoridades, en reclamo por el financiamiento del sistema universitario.
Fernando Morales, referente del Gremio Docente Universitario (GDU), explicó en declaraciones radiales que las acciones forman parte de un plan de lucha nacional que incluye un paro total de actividades durante esta semana. «Hemos culminado una jornada nacional de protesta, de visibilización, a lo largo y ancho de la República Argentina», sostuvo, remarcando que el objetivo central es exigir al Gobierno nacional el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario.
La protesta en Catamarca combinó instancias institucionales y actividades abiertas. Según detalló Morales, se realizó una reunión de coordinación en la casa de altos estudios, seguida por un Consejo Superior ampliado y una velada artística. El dirigente consideró que la movilización debía trascender lo formal.
El conflicto, sin embargo, no se limita a una jornada. El gremio confirmó que el paro continuará durante el jueves y viernes, mientras que la próxima semana habrá una pausa antes de evaluar nuevas medidas. «La semana del 27 es posible que vayamos nuevamente a paro total de actividades», anticipó Morales, vinculando la continuidad del plan de lucha con la apertura de negociaciones por parte del Ejecutivo.
Uno de los puntos centrales del reclamo es el estado de la ley de financiamiento universitario. El dirigente afirmó que el Gobierno nacional se encuentra en incumplimiento de los plazos establecidos, lo que, según advirtió, agrava la incertidumbre en la comunidad educativa.
El escenario también refleja diferencias internas. Morales cuestionó declaraciones del rector Oscar Arellano, quien relativizó la eficacia de las medidas de fuerza. «Decir que el reclamo legítimo de luchar por el salario y mejores condiciones laborales no sirve, deja mucho que desear», afirmó el gremialista.
Mientras tanto, el impacto del paro se hace sentir en el normal desarrollo de las actividades académicas. El gremio reconoce la preocupación de estudiantes y trabajadores, pero insiste en que la protesta es necesaria para sostener el reclamo, destacando un alto nivel de acatamiento tanto en el ámbito preuniversitario como en la universidad.
El conflicto universitario se mantiene abierto, condicionado por la respuesta del Gobierno nacional. La posibilidad de nuevas medidas de fuerza anticipa un escenario de continuidad en las próximas semanas, con efectos sobre el calendario académico y el funcionamiento de las instituciones.
