Bajo el nombre «No Más Hijos Rehenes», una docena de personas se organiza para visibilizar las demoras en la Justicia que, según afirman, les impiden ver a sus hijos. Exigen celeridad y cumplimiento de las resoluciones.
Un grupo de madres y padres de Catamarca comenzó a organizarse hace aproximadamente dos meses para visibilizar una situación que, según afirman, comparten: la imposibilidad de mantener el vínculo con sus hijos debido a demoras en la Justicia. Bajo el nombre «No Más Hijos Rehenes», la iniciativa reúne actualmente entre 12 y 14 integrantes.
«Es el momento de armar una asociación en Catamarca que nos represente también y de no ir solos ya», explicó Horacio, uno de los impulsores, en diálogo con El Esquiú.com. La convocatoria creció rápidamente. «Primero éramos tres, después pasamos a siete, ocho, cada vez una bola de nieve que se va agrandando», agregó.
El denominador común entre los integrantes es el impedimento de contacto con sus hijos por parte del otro progenitor. Sin embargo, las causas son variadas. En algunos casos, aseguran haber realizado denuncias que no obtuvieron respuesta y demoran años en resolverse. En otros, el conflicto se originó a partir de denuncias en su contra que, según sostienen, no avanzan o permanecen abiertas sin definición.
«Por más que nosotros cumplimos, la Justicia no cumple con nosotros», sostuvo Horacio, quien remarcó que la mayoría cumple con sus obligaciones económicas, pero no logra ejercer la paternidad o maternidad. «No hay ningún organismo del Estado que cuando salga alguna resolución se haga cumplir», agregó.
Horacio relató que su caso se desarrolló a lo largo de varios años. Tras la separación, los encuentros con su hija se limitaron hasta interrumpirse. Presentó 85 denuncias por impedimento de contacto en seis años. Aunque una resolución judicial ordenó la revinculación y sancionó a la madre, el proceso se suspendió posteriormente tras una nueva denuncia, y la causa continúa sin resolución.
El caso de Daniel, hermano de Horacio, muestra otra dimensión: hace más de seis años que no ve a sus hijos, hoy ya adultos. «Ya se le pasó prácticamente la vida», expresó Horacio.
Otra integrante, Stella, no puede ver a su hija desde septiembre de 2025 debido a una denuncia en su contra que afirma es falsa. A pesar de haber presentado pruebas, no hubo avances en la causa tras siete meses, lo que impide cualquier revinculación.
Entre los casos también se menciona el de un trabajador municipal que, aun destinando la mayor parte de su salario a la cuota alimentaria, no logra restablecer el contacto con su hija. Los integrantes también mencionan la influencia de un progenitor sobre los hijos en contra del otro, lo que deteriora el vínculo, y el impacto en el entorno familiar extenso.
«Nos dimos cuenta de que esto no tiene género», señaló Horacio, en referencia a que tanto hombres como mujeres integran el espacio. Al mismo tiempo, dentro del grupo surge el respaldo al proyecto de ley impulsado por la senadora Carolina Losada, que propone modificar el Código Penal para endurecer las penas por falsas denuncias.
