Un grupo de padres, madres y abuelos se concentró frente a los Juzgados de Familia de Catamarca para reclamar celeridad en los expedientes y denunciar obstrucción en los vínculos con sus hijos y nietos.
En vísperas del Día Internacional contra el Maltrato Infantil, un grupo de familias catamarqueñas se congregó esta mañana frente a la sede de los Juzgados de Familia, en calle Almonacid 1439, para visibilizar las demoras en los procesos de revinculación y denunciar lo que consideran una obstrucción del vínculo con sus hijos y nietos.
Los manifestantes entregaron una carta abierta a la prensa en la que solicitan respuestas a las juezas Erica Saccher, Olga Amigot, Celeste Varela y Elizabeth Salas. En el documento, señalan que la lentitud judicial y la falta de pericias efectivas generan un daño psicológico y emocional en niños y adolescentes, quienes quedan en medio de conflictos donde, según los denunciantes, se utilizan denuncias para avalar la desvinculación.
Entre los testimonios, se destacó el de una pareja de abuelos que viajó desde Pomán y afirmó que llevan siete meses sin ver a su nieta de cinco años. La bisabuela de la menor también relató la situación familiar y criticó la falta de intervención del progenitor conviviente, señalando que la justicia no detecta maniobras que aíslan a los niños de su entorno.
Los participantes portaban carteles con frases como “hijos rehenes” e “infancias robadas” y solicitaron la intervención de la Corte de Justicia de Catamarca. Además, advirtieron que los plazos procesales son extensos —mencionaron demoras de hasta 60 días para corregir errores administrativos— y pidieron que, de no ser idóneos, los funcionarios sean desplazados de sus cargos.
