La administración nacional puso en marcha este lunes el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), una medida clave orientada a dinamizar el mercado de trabajo mediante la disminución de la carga impositiva para el sector privado.
La administración nacional puso en marcha este lunes el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), una medida orientada a dinamizar el mercado de trabajo mediante la disminución de la carga impositiva para el sector privado. A través del Decreto 315/2026, el Ejecutivo oficializó la reducción de las contribuciones patronales para quienes incorporen personal no registrado.
Esta implementación se concreta luego de que la Cámara de Apelaciones del Trabajo levantara la medida cautelar que frenaba la reforma. Los beneficios serán aplicables a las relaciones laborales que se formalicen ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) en el período comprendido entre el 1° de mayo de 2026 y el 30 de abril de 2027.
La normativa establece un tope de contratación, indicando que las nuevas altas no podrán superar el 80% de la plantilla total de la empresa. En caso de irregularidades, los empleadores deberán afrontar el pago de las contribuciones adeudadas más las sanciones correspondientes aplicadas por los organismos de control.
