El escritor Martín Caparrós publicó un análisis sobre la historia del racismo en Argentina, abordando desde la época colonial hasta la actualidad, destacando la mezcla étnica como característica del país.
El escritor y periodista Martín Caparrós publicó un análisis sobre el racismo en Argentina, en el que examina la historia del país desde la llegada de los españoles hasta la actualidad. En el texto, Caparrós sostiene que el primer racismo registrado en el Río de la Plata fue el de los soldados españoles que consideraban a los habitantes originarios como inferiores, justificando su explotación y evangelización.
Caparrós señala que durante el período colonial, los dueños de esclavos justificaban la violencia argumentando que las personas de raza negra eran inferiores. Agrega que la diferencia fundamental en el tráfico de esclavos era de clase, ya que reyes y nobles africanos también participaban en la caza y comercio de personas.
Según el texto, en la actual Argentina, la esclavitud fue abolida en 1813 con la «libertad de vientres», que liberaba a los hijos de esclavas pero no a los esclavos existentes. La abolición total se produjo cuarenta años después. Caparrós indica que la mayoría de la población negra de Buenos Aires no sobrevivió al siglo XIX debido a guerras y epidemias.
El análisis menciona que hacia 1930, con la migración interna de provincias a Buenos Aires, surgió el término «cabecitas negras» para referirse a los migrantes de piel más oscura. Caparrós afirma que el peronismo representó a estos grupos y que con el tiempo se integraron.
Caparrós sostiene que Argentina no tiene un uso político significativo del rechazo a inmigrantes de países limítrofes, a diferencia de lo que ocurre en países europeos. Concluye que el país «triunfó en mezclarse» y que por eso «no nos resulta fácil ser racistas».
