La 55° Fiesta Nacional e Internacional del Poncho reunió a delegaciones de distintas provincias y consolidó a Catamarca como espacio de promoción de la artesanía argentina.
Catamarca fue sede de la 55° Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, que contó con la participación de mercados culturales de distintas provincias. El evento confirmó el crecimiento de la provincia como uno de los principales espacios de promoción de la artesanía argentina.
La Fiesta reunió a delegaciones de diferentes regiones del país y consolidó su perfil federal como escenario para la difusión, comercialización e intercambio de las economías culturales.
Uno de los hechos destacados de esta edición fue la incorporación de nuevos mercados culturales que eligieron por primera vez la Fiesta del Poncho para exhibir el trabajo de sus artesanos y acercar al público la identidad de sus territorios.
Entre ellos se destacó la participación de la Subsecretaría de Cultura de Santiago del Estero, que presentó un stand institucional con artesanías del Mercado Municipal integrado por cerca de un centenar de artesanos. La propuesta reunió piezas de cestería elaboradas con fibras vegetales, textiles, cerámica, cuero, madera, joyería y macramé. Las muñecas de fieltro inspiradas en personajes emblemáticos de la cultura santiagueña, como Mama Antula, la vidalera y la hilandera, fueron algunas de las obras que despertaron mayor interés entre los visitantes. «Nos ha gustado mucho el lugar; nos atendieron muy bien y el público fue muy respetuoso e interesado. Valoró nuestro trabajo y sentimos un reconocimiento muy importante hacia nuestras artesanías», expresaron desde la delegación.
También debutó en la Fiesta el Mercado Cultural de Río Negro, que acercó tejidos realizados en telar mapuche vertical, prendas confeccionadas con lana de oveja y tintes naturales, mientras que la localidad cordobesa de Tanti participó por primera vez con una propuesta integrada por cerámicas, trabajos en madera y tejidos.
La Rioja volvió a estar presente a través del Mercado Cultural de General Lamadrid, que participó por segundo año consecutivo con una variada producción de cestería, artículos en cuero, madera y tejidos. «La Fiesta del Poncho entusiasma a los artesanos, los impulsa a seguir produciendo y les permite llegar a nuevos públicos», señalaron desde la delegación riojana.
A la propuesta federal también se sumó el Ente Cultural de Tucumán junto a la Cooperativa Ruta del Tejido, integrada por 18 familias artesanas que exhibieron ponchos, ruanas, tapices, alfombras, alforjas y prendas confeccionadas en lana de oveja, llama y algodón.
La creciente presencia de mercados culturales de todo el país volvió a posicionar a Catamarca como una referencia nacional para la promoción de las artesanías tradicionales y las economías culturales. Además de exhibir sus producciones, las delegaciones encontraron un espacio para fortalecer vínculos, ampliar oportunidades comerciales y compartir saberes que forman parte del patrimonio cultural argentino.
