El presidente Javier Milei sostuvo que en las universidades argentinas conviven ‘terroristas disfrazados de estudiantes, de periodistas y de profesores’. La afirmación se da en el marco de un discurso que el mandatario viene pronunciando sobre sectores que discrepan con sus ideas.
El presidente Javier Milei afirmó que en las universidades argentinas conviven “terroristas disfrazados de estudiantes, de periodistas y de profesores”. La declaración fue realizada en el marco de un discurso público y se suma a otras intervenciones en las que el mandatario se refirió a sectores que discrepan con sus ideas.
En la Argentina contemporánea no se registran indicios de la existencia de organizaciones terroristas. No hay grupos armados que desafíen al Estado ni campañas de violencia política que justifiquen esa caracterización. En cambio, se observa una disputa de ideas propia de una democracia.
El presidente suele citar al pensador italiano Antonio Gramsci para sostener que algunos grupos buscan alcanzar una hegemonía cultural que debe ser derrotada. Gramsci desarrolló, hace casi un siglo, una teoría sobre la construcción de consensos culturales mediante la influencia en instituciones educativas, medios de comunicación y organizaciones sociales. No describió ese proceso como terrorismo.
Por otra parte, el empresario tecnológico Peter Thiel, referente de sectores libertarios y con influencia sobre dirigentes cercanos al Gobierno argentino, ha sostenido que “la libertad y la democracia ya no son compatibles”.
Durante los últimos cincuenta años, la sociedad argentina ha construido un consenso democrático que atraviesa generaciones, partidos políticos e instituciones. Ese consenso constituye un mecanismo de contención frente a posibles derivas autoritarias.
