Las importaciones de bienes de consumo alcanzaron un récord en el primer semestre. Algunos alimentos registraron subas superiores al 300%.
Las importaciones de bienes de consumo en la Argentina superaron su techo histórico en el primer semestre de 2026. Entre enero y junio, ingresaron al país USD 5.362 millones en productos importados, el nivel más alto para ese período desde que existen registros, según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). La cifra supera en un 20,7% al máximo anterior, registrado en la primera mitad de 2018, cuando las compras externas de ese rubro habían alcanzado 4.443 millones de dólares.
En este escenario, los productos que más terreno ganaron en el mercado local son variados. Van desde alimentos, como fideos, aceites y carnes, hasta motos, autos, ropa, juguetes, entre otros.
El peso de estos productos dentro de la pauta importadora total también alcanzó un máximo en dos décadas. Los bienes de consumo explicaron el 15,1% del total de las importaciones del país en el primer semestre de 2026, la proporción más alta desde 2004. El único registro cercano fue el primer semestre de 2020, cuando la pandemia contrajo drásticamente la demanda de insumos y bienes de capital, pero sin reducir en igual medida el consumo importado.
Los rubros que más crecieron
Al comparar el primer semestre de 2026 con el mismo período de 2023, los incrementos más pronunciados se concentraron en bienes directamente vinculados al consumo final. Solo 10 actividades económicas explicaron el 84,7% del total de importaciones de bienes de consumo, y cinco de ellas acumularon el 45,5% del total con alzas que van del 27% al 109 por ciento.
El rubro de electrodomésticos, baterías y lámparas lideró la expansión con un aumento del 109,2%. Le siguieron las prendas de vestir con un alza del 86,3%, motos, bicicletas, yates y otros equipos de transporte con 67,6%, productos alimenticios con 51,9% y farmacéuticos con 27 por ciento.
En el otro extremo, marroquinería (-12,3%), informática, electrónica y óptica (-11,3%) y productos de caucho y plástico varios (-6,2%) fueron los únicos rubros que retrocedieron respecto a 2023.
El boom de los alimentos importados
Dentro de los bienes de consumo, los productos alimenticios representaron el 18,0% del total y registraron alzas generalizadas en prácticamente todos sus subrubros. Los incrementos más pronunciados, al comparar el primer semestre de 2026 con el mismo período de 2023, fueron los siguientes:
- Fideos y pastas, con un alza del 530,8%.
- Carnes frescas y en conserva, subió 315,2%.
- Aceites y grasas, creció 93,9%.
- Panadería lo hizo en un 90,1%.
- Chocolate y confitería registró un crecimiento del 45,4 por ciento.
El informe del CEPA también detectó aumentos en molienda (+34,8%), pescado, crustáceos y moluscos (+26,7%) y café, té, mate y especias (+20,0%). Solo el subrubro “resto de productos” mostró una caída, del 13,9 por ciento.
Más empresas importadoras
La expansión de las importaciones de bienes de consumo no se explica únicamente por el mayor volumen de compras de las firmas que ya operaban en el mercado. Si bien el 80% del monto total fue explicado por empresas que ya importaban en 2023 -y que multiplicaron sus compras externas-, la cantidad total de importadores registrados se duplicó respecto a 2023, con la incorporación de 33.108 nuevas empresas.
Dentro de los 10 sectores principales, los mayores incrementos en la cantidad de importadores se registraron en prendas de vestir, con 3.516 nuevas firmas (+175%); marroquinería, con 2.866 (+144%); y electrodomésticos, baterías y lámparas, con 2.180 (+127%). También se sumaron 4.022 nuevos importadores en joyería, juguetes e instrumentos musicales (+96%) y 5.476 en productos de caucho y plástico varios (+69%).
El análisis de CEPA señala, además, casos de empresas con incrementos de más de 100 veces en sus importaciones de bienes finales respecto a 2023, con variaciones que superan el 10.000 por ciento.
La industria local, a contramano
El auge importador contrasta con el retroceso de la producción manufacturera local. Según el Índice de Producción Manufacturera (IPI Manufacturero) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la producción de la industria manufacturera cayó 12,0% en el primer semestre de 2026 respecto al mismo período de 2023.
Al mismo tiempo, las importaciones de bienes intermedios —insumos para la producción— retrocedieron 17,8%, y las de piezas y accesorios para bienes de capital cayeron 21,6%, con una disminución conjunta del 19,1%. La correlación entre la menor actividad productiva y la menor demanda de partes e insumos importados fue alta, según el informe del CEPA.
El impacto fue diferencial según el sector. En electrodomésticos, la producción nacional de ese rubro e informática se contrajo 56,1%, mientras que la de equipos y aparatos eléctricos bajó 7,1%. En el sector textil, la producción de productos textiles cayó 34,0% y la confección de prendas de vestir retrocedió 13,7%. En alimentos y bebidas, la producción total bajó 1,4%, con caídas de 15,9% en bebidas, 13,3% en carne vacuna, 5,0% en galletitas, panadería y pastas, y 4,8% en carne aviar. La molienda de oleaginosas fue la excepción: creció 35,6%, favorecida por la baja base de comparación que dejó la sequía de 2023.
