La exposición Limo reúne en la galería UNCU + Otto (Paraná 1158, Buenos Aires) obras de artistas y artesanos de Jujuy, Tucumán, Baradero, Santiago del Estero y Salta. La muestra, con curaduría de Joaquín Rodríguez, estará abierta de martes a viernes de 15 a 19 hasta el 10 de septiembre.
La galería UNCU + Otto, ubicada en Paraná 1158, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, presenta la muestra Limo, una exposición que reúne obras de artistas y artesanos provenientes de Jujuy, Tucumán, Baradero, Santiago del Estero y Salta. La muestra, con curaduría de Joaquín Rodríguez, estará disponible de martes a viernes de 15 a 19 hasta el 10 de septiembre.
Limo surgió a partir de un encuentro en la feria FAS 2025, realizada en Salta, donde la galería Otto y UNCU compartieron espacio. Según los organizadores, la exposición busca articular experiencias de vida, territorios y saberes de distintas regiones del norte argentino.
UNCU es una galería fundada por Candelaria Aaset e Itamar Hartavi. Desde su creación, la galería ha trabajado en colaboración con artistas de pueblos originarios y el campo del arte contemporáneo, abordando vínculos entre arte y vida, la multidimensionalidad de los objetos y el diseño de economías.
Entre las obras expuestas se encuentran piezas de Fidela Flores, tejedora y maestra wichí que trabaja con chaguar, una fibra recolectada en el monte. Su producción textil combina conocimientos ancestrales con nuevas formas de exploración personal, incorporando brillos y otras simbologías.
También participa Florencia Blanco, cineasta y fotógrafa radicada en Salta, cuyas investigaciones abordan la convivencia entre lo ancestral y la actualidad en comunidades del noroeste argentino y Bolivia. Se exhiben fotografías de gran formato de los cholets de El Alto, Bolivia, construcciones encargadas por comerciantes y empresarios indígenas, cuyas fachadas se inspiran en tejidos tradicionales andinos y cultura pop global.
Lucas Gerónimo presenta piezas que utilizan materiales para tejer y enlazar textiles de distinta procedencia, incluyendo restos de cerámica antigua y cables de conexión de cargadores de celular. Sus obras reconstruyen y reparan cuerpos y formas, generando nuevas configuraciones.
Marcelo Abud, artista nacido en Perico, Jujuy, exhibe fotografías que registran espacios domésticos como ferias al aire libre y retratos donde la indumentaria sintetiza elementos del carnaval con materiales contemporáneos.
La muestra incluye el trabajo de Mujeres de la comunidad Wichí 27 de Junio, La Puntana, quienes desarrollan una práctica textil en chaguar vinculada a saberes cotidianos y memoria comunitaria. En colaboración con la galería, comenzaron a enlazar tejidos, ampliando y conectando formas hasta crear nuevas configuraciones.
El dúo Vestigios del Futuro, integrado por María Lourdes Chicco Ruiz (Santiago del Estero, 1980) y María Candelaria Aaset (Río Gallegos, 1988), presenta joyas, contenedores y amuletos que se presentan como objetos rituales. Según las artistas, los ensambles “reúnen elementos animales e imaginarios y funcionan como prácticas de reparación y sanación: fragmentos de un futuro ancestral que proponen otras formas de relación entre lo humano, lo natural y lo artificial”.
En el texto curatorial, Joaquín Rodríguez sostiene que “la obra de cada artista funciona como un punto de tensión: un nudo que sostiene su forma justamente gracias a la fricción, el peso y el entrelazamiento de las historias y geografías que lo atraviesan. El nudo y el tejido se revelan como rituales de transmutación que unen y reparan buscando la sanación”.
Ariel Pascuali (Baradero, 1979), artista que reside parte del año en Huacalera, Quebrada de Humahuaca, y Bélgica, presenta la serie Ecos de un Tiempo Silenciado, que combina cianotipia, collage, intervenciones pictóricas e instalaciones. La serie recorre la memoria ancestral de la Quebrada de Humahuaca con intervenciones que incluyen manos que sostienen restos de cerámicas y cardones, a los que se les aplican dorados como símbolo de lo sagrado.
Virginia Vitar (Santiago del Estero, 1979), artista formada en Tucumán, exhibe dibujos y cerámicas que exploran la línea desde pistilos de flores hasta brotes en crecimiento.
Victoria Pastrana (Amaicha del Valle, Tucumán, 1999), ganadora del Primer Premio de Escultura del Salón Nacional 2025 con la obra “A pesar”, trabaja el textil como recuperación de su identidad indígena. Sus piezas incluyen formas dentro de bolsas de transporte de alimentos y líneas que describen trazos de una vasija ancestral. Pastrana afirmó: “Por ello evoco el recuerdo, el objeto ritual, la raíz y la casa/refugio”.
