Instituciones educativas de Fiambalá afrontan deudas con proveedores y cuestionan el cálculo de los recursos para los comedores escolares. Padres de la Escuela Provincial N° 224 presentaron una nota el 14 de septiembre.
Distintas escuelas de Fiambalá se encuentran sin los recursos necesarios para garantizar el funcionamiento de sus comedores escolares desde los últimos días de la semana pasada, según informó Multimedios Abaucán.
De acuerdo con la información obtenida, varias instituciones mantienen deudas con comercios proveedores por montos que oscilan entre 2 y 5 millones de pesos. Esos compromisos fueron asumidos para continuar brindando alimentación a los alumnos.
La situación se presenta con mayor complejidad en las escuelas rurales del norte del distrito, donde muchos estudiantes pertenecen a familias de escasos recursos o cuyos padres trabajan durante gran parte del día en el campo. En esos establecimientos, la comida que reciben los chicos en la escuela resulta indispensable, según indicaron fuentes consultadas.
Asimismo, numerosas instituciones pasaron de jornada simple a jornada completa, con alumnos que permanecen en los establecimientos desde las 08:00 hasta las 16:00. Las comunidades educativas sostienen que las partidas no contemplan adecuadamente las necesidades de esta modalidad y que los directivos recurren al crédito de los comercios o realizan maniobras para garantizar la alimentación.
Reclamos por los costos y el cálculo de las partidas
Uno de los principales cuestionamientos apunta a la forma en que se calculan los recursos destinados a los comedores. Según plantearon desde las instituciones, los presupuestos toman como referencia precios de comercios mayoristas de la Capital provincial, sin contemplar los mayores costos de transporte y logística que existen en Fiambalá y, especialmente, en las localidades rurales.
En algunos casos, la diferencia de precios podría superar el 100% e incluso alcanzar el 150%, lo que deja a las escuelas con partidas que consideran insuficientes para afrontar los gastos reales.
El resultado, según expresaron los padres, es un sistema que mantiene a las instituciones entre recursos insuficientes, deudas millonarias y trámites administrativos que no responden con la misma velocidad que las necesidades de los alumnos.
La situación también alcanzó a la Escuela Provincial N° 224 “Provincia de Entre Ríos”, donde padres y tutores se autoconvocaron y presentaron, el 14 de septiembre, una nota dirigida a la vicedirectora a cargo, profesora Anabel Olivero.
En el documento, compartido con Multimedios Abaucán, las familias solicitaron que se informe al Programa de Igualdad de Oportunidades (PIO) y reclamaron una solución ante las dificultades que atraviesa la institución.
Además, pidieron la intervención del organismo para afrontar las deudas contraídas durante la gestión anterior, asumidas —según expresaron— ante la necesidad de garantizar la alimentación de los alumnos. También exigieron que las partidas sean enviadas en tiempo y forma, para cumplir con lo planificado para el ciclo lectivo 2026 y evitar nuevos problemas financieros.
Familias analizan llevar comida desde sus hogares
Ante la falta de recursos, algunas familias analizan alternativas como enviar comida desde sus casas. Sin embargo, la posibilidad de que los alumnos regresen a sus hogares durante el almuerzo tampoco resulta viable para muchos, debido a las distancias y a que numerosos padres se encuentran trabajando.
Mientras las escuelas deben afrontar rendiciones, trámites y procedimientos administrativos, los chicos necesitan comer todos los días. En ese contexto, cooperadoras y comisiones de padres organizan beneficios y realizan aportes para cubrir necesidades que las familias consideran que deberían estar garantizadas por el Estado.
El reclamo deja una pregunta central para las autoridades educativas provinciales: ¿cómo se pretende sostener una jornada escolar completa si no se garantiza la alimentación de los alumnos durante esa jornada?
La comunidad educativa de Fiambalá espera respuestas del Ministerio de Educación y del PIO, frente a una situación que afecta el funcionamiento de las escuelas y el bienestar de los estudiantes.
