La industria textil argentina acumula una caída de producción del 22,6% en lo que va del año y la pérdida de más de 28.000 empleos formales, según un informe de FITA. En Tierra del Fuego, el presidente de CAFIN, Alberto Garófalo, confirmó alrededor de 850 puestos de trabajo perdidos en el sector.
La industria textil argentina atraviesa una crisis que afecta al empleo y la producción. Un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) indicó que la actividad del sector acumuló una caída del 22,6% en los primeros siete meses de 2026 en comparación con igual período de 2025, y en julio la producción se contrajo un 13% interanual, manteniéndose en los niveles más bajos de los últimos tres años.
En Tierra del Fuego, el presidente de la Cámara Fueguina de la Industria Nacional (CAFIN), Alberto Garófalo, confirmó que en la provincia se perdieron alrededor de 850 puestos de trabajo. En declaraciones a FM local Radio del Pueblo, Garófalo atribuyó la situación a «una combinación de factores» que afectan tanto al mercado nacional como a la industria fueguina. «Por un lado la caída del consumo, por otro lado el incremento de la oferta que viene de importación», señaló.
El dirigente mencionó el avance de plataformas de origen chino en el mercado de la confección. «La irrupción de estas plataformas que hoy se están llevando, por ejemplo en confección, ya se calcula que el 40% del mercado ya tiene en estas plataformas, las chinas básicamente, y eso es un incumbo en la industria textil», explicó. También mencionó la subfacturación como uno de los problemas que distorsionan la competencia.
El impacto de la crisis no se limita a Tierra del Fuego. Dentro de la cadena textil, tejidos y acabados concentraron la mayor caída, con un 35,1%. Mientras el sector textil cayó 22,6%, la producción industrial general retrocedió 2,6% en el mismo período.
El desplome productivo tuvo un correlato en el empleo. El agregado de textil, confección, cuero y calzado registró 92.531 puestos formales en junio, 1.284 menos que un mes antes y 16.536 menos que en junio de 2025. Desde diciembre de 2023, se perdieron 28.322 puestos de trabajo en el sector, y el promedio mensual de empleos perdidos se duplicó entre junio de 2025 y junio de 2026 respecto de los 18 meses anteriores. El sector representa el 8,4% del empleo industrial, pero explicó el 50% de la pérdida mensual y el 31% de la caída interanual registrada por la industria en junio.
El sector textil operó con 45,3% de su capacidad instalada, 12,9 puntos porcentuales por debajo del promedio de la industria, que alcanzó 58,2%. Desde 2024, el sector se mueve en niveles de utilización de entre 30% y 50%, luego de haber oscilado entre 50% y 60% durante 2023. En junio se contabilizaron 4.282 unidades productivas entre textiles y de confección, 517 menos que un año antes, y desde diciembre de 2023 la pérdida neta asciende a 770 establecimientos. El 67% de esa disminución se concentró en los últimos doce meses.
Para Garófalo, revertir este escenario requeriría «una recuperación importante del poder adquisitivo para que la demanda crezca, una apuesta por el incremento de la productividad en toda la cadena textil y algún tipo de protección para que la mercadería que ingresa del exterior» no lo haga en condiciones irregulares.
