El Grupo Rottemberg, con 16 salas teatrales en Argentina, inauguró Renoma, un hotel de 83 habitaciones en San Telmo que incluye la Fábrica de Arte Contemporáneo (FAC), espacio dedicado a fotografía, videoarte, arte digital e instalaciones, sin teatro.
El Grupo Rottemberg, conocido por su actividad en el ámbito teatral, ha lanzado un nuevo emprendimiento familiar denominado Renoma. Se trata de un hotel de 83 habitaciones ubicado en la esquina de Perú y San Juan, en el barrio de San Telmo, que incorpora la Fábrica de Arte Contemporáneo (FAC), un espacio dedicado a fotografía, videoarte, arte digital e instalaciones, que excluye deliberadamente el teatro.
El proyecto está liderado por Tomás Rottemberg, hijo del productor Carlos Rottemberg. En declaraciones al diario Clarín, Tomás Rottemberg afirmó: “El atractivo distintivo será la actividad artística y cultural. FAC se centrará en fotografía, videoarte, arte digital e instalaciones, y excluirá deliberadamente el teatro. El espacio se diseñó para albergar propuestas contemporáneas y requirió una inversión importante en tecnología. El hotel también estará intervenido artísticamente. Sus habitaciones serán amplias y contarán con cocina y sala de estar, para facilitar estadías prolongadas y residencias artísticas”.
En el proyecto participan Enrique Rottemberg, tío abuelo de Tomás, empresario, fotógrafo y artista que dirige un hotel Renoma en Tel Aviv; el diseñador y artista francés Morris Renoma, de quien surge la marca; y la artista Mica Rottenberg, prima de Tomás, quien participará en intervenciones del hotel y de FAC.
Tomás Rottemberg estudió Administración de Empresas en la UADE y comenzó a trabajar en el teatro familiar a los 15 años, inicialmente en boleterías durante las temporadas de Mar del Plata. Posteriormente pasó a producir contenidos: alrededor del 80 % de lo que se presenta en las salas de la empresa es producción propia. En Argentina participa desde la elección del texto y el elenco hasta conversaciones con la dirección durante los ensayos. También desarrolla proyectos teatrales en Nueva York y Londres, con un rol más cercano al de inversor que al de productor. Según declaró, una producción en Argentina puede costar aproximadamente entre 50.000 y 80.000 dólares, mientras que en el extranjero las estructuras de financiación pueden requerir decenas de millones de dólares por obra.
“Como promedio, un éxito puede compensar ocho fracasos; los resultados desfavorables suelen hacerse más visibles, mientras que los éxitos se retiran antes para proteger la imagen de los intérpretes”, confesó Tomás Rottemberg.
La relación de la familia Rottemberg con la cultura se remonta a los abuelos, inmigrantes polacos. Carlos Rottemberg, padre de Tomás, comenzó presentando películas para niños y luego se dedicó al teatro. El Grupo Rottemberg posee 16 salas en Argentina, de las cuales explota directamente 14, entre Buenos Aires y Mar del Plata. Algunas salas históricas se transformaron en complejos con varias salas, ampliando las oportunidades de exhibición. El Teatro Liceo es su espacio más emblemático y requiere un mantenimiento complejo por su antigüedad. Suelen utilizar salas externas como el Gran Rex cuando necesitan mayor capacidad, como con La Sirenita o Charly y la Fábrica de Chocolate. La puesta de obras unipersonales se realiza en el Teatro Picadero.
El nuevo emprendimiento en San Telmo no incluye actividad teatral. Según la información proporcionada, el nombre de esta iniciativa es Renoma y representa una diversificación de las actividades del grupo.
