El laurel de jardín es tóxico para las personas y los animales. Su ingestión puede provocar alteraciones cardíacas graves e incluso la muerte.
El laurel de jardín es una planta ornamental frecuente en viviendas y espacios verdes, pero detrás de sus flores vistosas se esconde un riesgo que no siempre es conocido: todas sus partes contienen sustancias tóxicas que pueden causar intoxicaciones graves si son ingeridas.
La advertencia cobra relevancia en Catamarca, donde la especie está muy extendida. La presencia de estos arbustos en jardines y lugares accesibles para niños y animales domésticos vuelve importante identificar la planta y conocer los riesgos que implica.
El laurel de jardín, conocido científicamente como Nerium oleander, contiene glucósidos cardiotóxicos, como la oleandrina.
De acuerdo con información de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Buenos Aires y del Ministerio de Salud de la Nación, las hojas, las flores, los tallos, las raíces y las semillas son tóxicos.
La ingestión puede provocar náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea. En los cuadros graves pueden aparecer alteraciones del ritmo cardíaco, convulsiones, pérdida de conocimiento y complicaciones potencialmente mortales.
El riesgo para niños y animales
Los niños pequeños y las mascotas pueden estar especialmente expuestos cuando juegan en jardines o patios donde crece esta especie. Las hojas, las flores y otras partes de la planta pueden quedar al alcance y ser ingeridas accidentalmente.
Por eso, es importante evitar que los chicos jueguen con sus partes o se lleven hojas, flores o semillas a la boca. También se recomienda impedir que perros y gatos mordisqueen el arbusto o ingieran restos vegetales que hayan caído al suelo.
Durante las tareas de poda o mantenimiento, conviene evitar el contacto con la savia, utilizar guantes y lavarse las manos después de manipular la planta.
No hay que confundirlo con el laurel comestible
Una de las principales advertencias es no confundir el laurel de jardín con el laurel culinario, conocido científicamente como Laurus nobilis, que se utiliza para condimentar comidas.
Aunque comparten el nombre común, son especies diferentes. El laurel de jardín (Nerium oleander) es una planta ornamental tóxica y no debe utilizarse para preparar infusiones, alimentos ni remedios caseros.
Ante la sospecha de que un niño o un animal haya ingerido alguna parte de esta planta, se debe buscar atención médica o veterinaria de inmediato.
Para más información pueden comunicarse al número de Emergencia por Intoxicación del Hospital Posadas 0800-333-0160.
