En una entrevista, el expresidente Alberto Fernández sostuvo que Néstor Kirchner entendía el funcionamiento del poder y vinculó el acuerdo con el FMI de 2022 con el quiebre de su relación con Cristina Kirchner.
El expresidente Alberto Fernández se comparó con Néstor Kirchner en términos de comprensión del poder durante una entrevista en la que analizó las divergencias con el kirchnerismo en torno al acuerdo con el FMI, aprobado en marzo de 2022, como el punto de quiebre de su relación con la entonces vicepresidenta Cristina Kirchner.
Fernández describió a Néstor Kirchner como alguien que entendía cómo funciona el poder. Kirchner llegó a la Presidencia en 2003 con el 22,24% de los votos y en menos de tres años renovó la Corte Suprema, alineó a los gobernadores y pagó US$9.810 millones al FMI en un solo desembolso.
Fernández asumió en 2019 con el 48,24% de los votos. Según el relato del expresidente, ese respaldo electoral provenía de Cristina Kirchner y, en menor medida, del Frente Renovador de Sergio Massa. El kirchnerismo hizo valer ese condicionamiento cuando se presentó la oportunidad, señala el análisis.
El acuerdo con el FMI fue aprobado por amplias mayorías en el Congreso. El 31 de enero de 2022, tres días después del anuncio del entendimiento, Máximo Kirchner renunció a la presidencia del bloque oficialista en Diputados. El 8 de marzo, once gobernadores respaldaron públicamente el pacto con el organismo. El 11 de marzo la Cámara baja aprobó el acuerdo por 202 votos contra 37 y 13 abstenciones; el 17, el Senado lo convirtió en ley por 56 a 13. El kirchnerismo duro votó en contra o se abstuvo.
El 4 de junio, horas después de que Cristina Kirchner acusara a funcionarios del gobierno de atacarla en off, Fernández le pidió la renuncia al ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. El 20 de junio, en Avellaneda, ella le reclamó en público que usara la lapicera. El 2 de julio Martín Guzmán, el artífice del acuerdo con el FMI, renunció al Ministerio de Economía. Lo reemplazó Silvina Batakis, que duró poco más de tres semanas. El 3 de agosto juró Sergio Massa como superministro y el poder se trasladó al Palacio de Hacienda.
Fernández admitió que «si cada uno hubiera entendido el rol que tenía, hubiera sido más fácil» y habló de presiones constantes para alinearse con su vice. Un presidente que reprocha a su vicepresidenta no haber entendido su rol confiesa, sin advertirlo, que tampoco entendió el suyo, concluye el análisis.
