Un grupo de hombres armados abrió fuego este jueves contra un autobús que transportaba a estudiantes de secundaria y otros pasajeros en el municipio de Escuinapa, Sinaloa. Los adolescentes resultaron ilesos y el conductor sufrió heridas leves, según informó la Secretaría de Seguridad Pública estatal.
Un grupo de hombres armados abrió fuego este jueves contra un autobús que transportaba a estudiantes de secundaria y otros pasajeros en el estado mexicano de Sinaloa, informó la Secretaría de Seguridad Pública estatal. Los adolescentes, de entre 12 y 17 años, resultaron ilesos, mientras que el conductor sufrió heridas leves.
El ataque ocurrió durante la mañana en el municipio de Escuinapa, al sur de Sinaloa y cerca del límite con el estado de Nayarit.
Según la Secretaría de Seguridad Pública estatal, el objetivo de los agresores no eran los estudiantes, sino el conductor del vehículo, identificado como Hugo “N”, quien sufrió lesiones superficiales provocadas por los vidrios que estallaron durante el tiroteo.
En medio de los disparos, el chofer mantuvo el control del autobús y condujo hasta un puesto militar ubicado en la colonia Francisco I. Madero, donde buscó refugio y protección para los pasajeros. Ninguno de los atacantes fue detenido y los equipos de emergencia asistieron a varias personas que sufrieron crisis nerviosas.
Un video difundido en redes sociales muestra a varios adolescentes agachados y escondidos entre los asientos del colectivo. Las autoridades no confirmaron la autenticidad de las imágenes.
El ataque se produjo en medio de una ola de violencia en Escuinapa, donde se intensificaron los enfrentamientos entre grupos criminales y las agresiones contra funcionarios públicos durante los últimos meses.
A fines de marzo, cuatro policías municipales fueron asesinados en un ataque directo contra las fuerzas de seguridad. Entre las víctimas se encontraba el subdirector operativo de la corporación, Esteban Gutiérrez Mazariegos. Nueve días después, otro agente fue asesinado cuando regresaba a su casa tras finalizar su jornada laboral.
El 11 de octubre fue asesinado Jesús Francisco López Bibriesca, coordinador municipal de Protección Civil, quien recibió varios disparos en el centro de Escuinapa mientras participaba en tareas preventivas ante la amenaza del huracán Simón.
Estos episodios forman parte de una disputa que mantiene a Sinaloa en una crisis de seguridad desde septiembre de 2024. La confrontación enfrenta a Los Chapitos, la facción integrada por los hijos del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, con La Mayiza, el grupo vinculado a Ismael “El Mayo” Zambada, histórico dirigente del Cártel de Sinaloa.
Desde el inicio de los enfrentamientos, cientos de personas murieron y muchas otras permanecen desaparecidas, en una escalada que también provocó desplazamientos de familias, alteraciones de la vida cotidiana y un clima de temor en distintas localidades del estado.
El origen de esta guerra interna se remonta a la detención de Zambada en julio de 2024 en Texas, adonde llegó en un avión junto a Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de “El Chapo”. Este último reconoció posteriormente que había engañado al histórico capo para trasladarlo a Estados Unidos, una maniobra que profundizó la fractura entre ambas organizaciones.
La captura desencadenó una lucha por el control de las rutas del narcotráfico, los territorios y las estructuras criminales que hasta entonces convivían bajo el paraguas del mismo cartel. Más de dos años después, la confrontación continúa afectando a la población civil, como volvió a quedar en evidencia con el ataque al autobús escolar de este jueves.
Agencia AP
