Un informe difundido este lunes sostiene que el modelo económico del gobierno de Javier Milei presenta similitudes con el de Perú de las últimas décadas, al priorizar el equilibrio fiscal, la apertura comercial y los sectores extractivos. El texto advierte sobre la persistencia de alta informalidad laboral y desigualdades en el acceso a servicios básicos en el país andino.
Un análisis difundido este lunes sostiene que el modelo económico que procura consolidar el gobierno de Javier Milei presenta similitudes con la experiencia de Perú de las últimas décadas. El texto, elaborado por un equipo de economistas, señala que ambos casos comparten la prioridad en el equilibrio fiscal, la apertura comercial, la desregulación y el impulso a los sectores extractivos.
Según el informe, Perú registró en las últimas décadas una notable estabilidad económica y un crecimiento persistente, sostenido en gran medida por la actividad minera y las exportaciones, pese a una marcada inestabilidad política. No obstante, el documento afirma que ese crecimiento macroeconómico no se tradujo en una mejora del nivel de vida para el conjunto de la población.
El texto indica que el trabajo informal en Perú es uno de los más altos del continente: siete de cada diez peruanos carecen de empleo registrado y, por lo tanto, de aportes jubilatorios, cobertura de salud y protección frente al despido. En las zonas rurales, la proporción supera el 90%, según el informe.
Asimismo, cita un informe gubernamental de 2024 según el cual solo el 37% de los peruanos tenía acceso a servicios de agua potable gestionados de manera segura. El documento también menciona que el acceso a la atención médica y a la educación continúa marcado por desigualdades, como advirtió recientemente la ONU respecto de las poblaciones más vulnerables.
El análisis sostiene que el actual gobierno argentino ha logrado ordenar variables macroeconómicas y que el país cuenta con potencial minero, energético y agroexportador, con proyectos de gran escala en marcha. Sin embargo, afirma que no se advierte una estrategia equivalente para que esos beneficios lleguen al conjunto de la sociedad.
El texto concluye que el desafío consiste en lograr estabilidad y equidad de manera simultánea, mediante una política activa de generación de empleo formal, el fortalecimiento de la educación y la salud públicas, y la integración de las economías regionales.
