Legisladores del oficialismo y la oposición distribuyeron por temáticas las 16 iniciativas sobre acoso escolar, ciberbullying y violencia digital en análisis en la Cámara baja. Buscan unificar despachos antes del cierre de las sesiones ordinarias.
Diputados del oficialismo y de la oposición acordaron distribuir por temáticas los proyectos sobre bullying, ciberbullying y violencia digital que están en análisis en la Cámara baja. En una reunión ampliada de comisiones realizada en el recinto, definieron trabajar en grupos y preparar textos que luego serán puestos a consideración de instituciones y organismos, para sumar aportes antes de avanzar con su tratamiento.
El encuentro se realizó en medio de la repercusión por las denuncias de acoso escolar en el Colegio Pía Didoménico y la sanción dispuesta por Educación, que suspendió durante seis meses el aporte estatal al nivel secundario. Durante la reunión se plantearon distintas alternativas sobre el alcance de la legislación y el papel de los protocolos vigentes, y se acordó reunir las iniciativas que tienen objetivos similares.
Al abrir la reunión, Yanina Luna explicó que la convocatoria respondía a una nota presentada días atrás por el bloque GENERAR, que había solicitado el tratamiento conjunto de los proyectos sobre esta problemática. La diputada presidió el encuentro acompañada por Natalia Ponferrada, con la participación de integrantes de Legislación General; Cultura y Educación; Banca de la Mujer; Niñez, Adolescencia y Familia; e Industria, Comercio, Turismo y Deporte, además de los autores de las propuestas.
Una de las primeras cuestiones fue qué tipo de respuesta debía elaborar la Legislatura. La radical Alicia Paz pidió definir si se buscaría una ley marco o un protocolo específico, y reiteró el reclamo para que las autoridades del Ministerio de Educación concurran a la comisión. Señaló que ese pedido se viene realizando desde la primera reunión de la Comisión de Educación y advirtió sobre la proximidad del cierre del ciclo lectivo, mientras continúan las situaciones de violencia entre estudiantes.
Desde el oficialismo, María Argerich planteó que el análisis debía partir de las herramientas que ya tiene la provincia y recordó la existencia de un protocolo de actuación ante situaciones urgentes, cuyo alcance comprende otras problemáticas además del acoso escolar. En relación con el caso del Pía Didoménico, atribuyó a una negligencia del establecimiento la intervención que derivó en la sanción conocida en las últimas horas.
La legisladora pidió respetar lo que ya está construido y sostuvo que la Cámara debía evitar la elaboración de protocolos demasiado rígidos. Su planteo se sumó al intercambio sobre qué aspectos deben contemplar los proyectos y cómo incorporar las herramientas que ya están vigentes en la provincia.
Por GENERAR, Tiago Puente agradeció que se hubiera dado curso al pedido del bloque y recordó que el bullying, el acoso escolar y el grooming estuvieron entre las preocupaciones expresadas por los alumnos secundarios que participaron de las actividades de la Cámara. Según señaló, en esas visitas los jóvenes elegían de manera reiterada abordar proyectos relacionados con esas situaciones. Laura Quintero, por su parte, solicitó incorporar otras iniciativas al análisis.
Ponferrada propuso ampliar la mirada más allá de los establecimientos educativos y considerar herramientas que también puedan aplicarse a situaciones de violencia en clubes, espacios laborales o viviendas. Al explicar cómo continuará el trabajo, indicó que se buscará reunir los proyectos con mayores coincidencias para elaborar dos o tres despachos, a partir de las 16 iniciativas incluidas en el análisis.
Las propuestas abarcan la prevención del acoso escolar y las formas de violencia que se ejercen a través de entornos digitales, además de posibles sanciones. La distribución por temas permitirá que distintos grupos de legisladores trabajen sobre esos contenidos y acerquen sus borradores a la próxima reunión, prevista para este jueves.
Luna también sostuvo que el bullying es una problemática social que repercute en las escuelas y repasó el trabajo de concientización que se realiza en las instituciones, donde, según señaló, confluyen muchas de esas situaciones. Desde su experiencia docente, remarcó que el abordaje no se limita a lo que ocurre dentro de los establecimientos educativos.
Entre las alternativas en estudio aparecen posibles modificaciones al Código de Faltas para incorporar sanciones frente a determinadas conductas. Por ahora, esa posibilidad forma parte del análisis y deberá precisarse en los borradores, junto con las medidas de prevención y las herramientas para intervenir ante situaciones de violencia.
Con ese esquema, los legisladores volverán a reunirse este jueves para revisar los primeros textos y avanzar en la convocatoria a instituciones y organismos. La intención es que esos aportes permitan ajustar las propuestas antes de emitir los despachos y llevarlos al recinto dentro del período ordinario.
