La actriz compartió los detalles de un período de dos meses marcado por internaciones y preocupaciones de salud que involucraron a su nieto prematuro, su madre y su nuera.
Iliana Calabró atravesó una difícil situación personal que la mantuvo ocupada durante semanas, alejada de su actividad artística. La actriz narró el complejo momento que vivió su familia con la llegada de su nieto, en medio de internaciones, viajes urgentes y problemas de salud que afectaron a varios de sus integrantes.
Todo comenzó cuando su hijo, Nicolás Calabró, y su nuera se encontraban en Brasil esperando el nacimiento del bebé. La situación se complicó cuando los médicos detectaron que el embarazo no evolucionaba como se esperaba. «Me llamaron para decirme que la iban a internar porque el bebé había bajado de peso», contó la artista, quien decidió viajar de inmediato. El pequeño nació antes de término, con 33 semanas de gestación y un peso de poco más de un kilo. «Pesó un kilo y 100 gramos», recordó Calabró, quien acompañó a su familia en ese momento delicado. El bebé debió permanecer en incubadora, aunque afortunadamente no requirió respirador.
Mientras transitaban esa situación, surgió otra preocupación: la salud de Coca Calabró, madre de la actriz. Desde Argentina, comenzaron a notar que algo no estaba bien. «Estaba en un grito del dolor», relató sobre el momento en que decidieron internarla de urgencia. El diagnóstico fue una obstrucción intestinal que obligó a una rápida intervención quirúrgica. En medio de este escenario, Iliana Calabró tuvo que organizar su regreso desde Brasil para acompañar a su madre.
Los problemas no terminaron ahí. Días después, su nuera volvió a ser internada, esta vez por una doble trombosis en las piernas. «Fueron dos meses de hospital en hospital», resumió la actriz, describiendo una seguidilla de situaciones que pusieron a prueba a toda la familia.
A pesar de todo, el presente es alentador. El bebé, llamado Bento, logró recuperarse y crecer con normalidad. «Ahora pesa cinco kilos, es un sumo», expresó entre risas, dejando atrás el miedo inicial por su condición de prematuro. Hoy, con la calma recuperada, Iliana Calabró intenta retomar su rutina laboral mientras mantiene el contacto a la distancia con su nieto. «Ver a tu hijo convertido en padre es algo que no se puede explicar», aseguró, dejando en claro que, después de tanto sufrimiento, la historia tuvo un final lleno de alivio.
