La medida, enmarcada en la desregulación impulsada por el ministro Federico Sturzenegger, elimina los fondos que financiaban el plan estratégico a diez años de la Corporación Vitivinícola Argentina. Productores locales señalan que los pequeños bodegueros serían los más afectados.
El productor vitivinícola catamarqueño Oscar Andreatta utilizó una metáfora para describir la situación que enfrenta el sector tras la eliminación de los aportes obligatorios a la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), dispuesta por el Gobierno nacional en el marco de las políticas de desregulación que impulsa el ministro Federico Sturzenegger.
“Es como que te regalan un auto, pero no te dan la llave del tanque de nafta, o sea, vas a andar hasta que te quedes sin nafta”, expresó Andreatta en diálogo con La Mañana de El Esquiú (Radio El Esquiú 95.3).
El productor reconoció que la carga tributaria del sector es un problema real, pero advirtió que el verdadero riesgo está en perder el financiamiento de un plan estratégico a diez años que hoy sostiene capacitaciones, certificaciones orgánicas, sostenibilidad y estudios de mercado para todo el país.
“Si bien Coviar no desaparece, lo que desaparece son los recursos”, expuso. “No es que el empresario no quiere aportar nada. El reclamo viene porque tantos tributos nos ponen en un lugar donde no somos competitivos. Pero una cosa es eso y otra es desfinanciar una institución que funciona y que funciona bien”.
Andreatta explicó que Coviar no desaparece formalmente con la medida, pero pierde su motor: “El plan sigue, la corporación sigue, lo que van a desaparecer son los recursos. Y sin recursos, todo pierde esencia”.
El productor insistió en que los principales afectados podrían ser los pequeños productores. “Una bodega grande tiene recursos para transformar su propia industria. Los chicos no tenemos acceso a eso”, señaló. También detalló que muchos programas de capacitación y certificación dependen de esos fondos.
“Catamarca está formando enólogos, está capacitando técnicos para bodega, certificando bodegas orgánicas y trabajando sostenibilidad con planes de Coviar”, enumeró.
En relación con las exigencias internacionales, Andreatta advirtió: “En Estados Unidos, desde 2028 no se venderán alimentos que no tengan certificada sostenibilidad. Eso es el mundo. Un plan hace que te prepares para lo que viene”.
Sobre una posible salida, aventuró que quizás los aportes pasen a ser voluntarios, aunque dejó en claro su posición: “Los beneficios de tener un plan a diez años son más importantes que la desventaja competitiva que nos puede generar el aporte”.
Catamarca es la quinta provincia productora de vino del país, detrás de Mendoza, San Juan, La Rioja y Salta.
